En fin, ayer me puse a pensar en lo mucho que le importa el aspecto a otras personas. Estaba llendo a Ripley con mi madre a comprar el regalo del día del papasito, cuando me dijo:
-Te vas a comprar una pijama, la tuya es horrible.
-¿Y? sólo la uso para dormir y abriga rico.
-No la soporto, es toda vieja y fea, cómprate otra en "Arma tu pijama"
Quería decirle: ¡Supéralo, broder! Es una pijama, en eso duermes y punto.
Bah, tampoco estaba tan mal. Era mi pijama de verano pero con un pantalón de buso, no hay nada más práctico que eso, nunca cambio de pijama. Y mis medias de polar, con un huequito en el talón. No sé cuantas veces las he cosido pero siempre se rompen.
El punto es que ahora paresco salida de catálogo, sólo faltan dos amigas para la guerra de almohadas y un peluche rosa. Y le saqué unas medias nuevas, rosas. El color de la temporada*.
No puedo creer cómo se estresa tanto por una pijama, porque fue una conversación mucho más larga, que incluían cosas como "te vistes como pobre" y demás. Whatever dude.
Es hora de hacer todas las tareas que no he hecho en todo el año.
Y aprendí a hacer post its en photoshop, que bien me siento (H).
(*)Pero el misterioso hombre de negro siempre viste de negro...el negro nunca pasa de moda