lunes, 20 de septiembre de 2010

Papás

El concepto que uno tiene de sus papás es algo raro. O por lo menos noté que el mío lo era.

Son personas que idealizas, llegas a creer que tienen un deber contigo, sin notar que son personas.
A veces, llegas a olvidar que tus papás son personas con gustos musicales, experiencias y demás. Como tú o como yo.

Es muy fácil criticar la manera en que tus padres actúan, qué te dicen o por qué no hicieron algo. Es fácil olvidar que también se pueden equivocar, tienen inseguridades y han tenido traumas de infancia.

Una de las cosas que más criticaba de mi mamá es que no me dejaba tener un perro. Sin importar lo mucho que le he rogado estos últimos 18 años y le he jurado y rejurado y prometido que seré responsable y lo sacaré a pasear y demás, ella no me deja tener una mascota. Ella dice que no porque es traumático cuando tu mascota muere y prefiere ahorrarme ese sufrimiento. Siempre me ha parecido un mal argumento, pues igual sufriré (y sufrí) al perder un familiar y no por eso dejo de tener familia. Sin embargo, olvido que sus papás nunca le dieron una buena vida a sus mascotas, dejando que agonicen en sus brazos porque no les pusieron vacunas, y hasta quisieron obligarla a comer a sus conejos. Sí, definitivamente traumático.
Es más fácil entenderla viendo así las cosas.

Otra cosa que había notado es que no tenía idea de qué tipo de música le gusta a mi papá. Raro porque hemos convivido tiempo suficiente como para que yo sepa eso. Pero no.
La semana pasada subí al carro de mi papá con el "Sgt. Pepper's Lonely Heart Club Band" y me dijo "¡Oh, Beatles! ¿Me lo regalas?" Nunca lo había visto emocionado por música y me sorprendió aún más cuando le subió el volumen a una canción (aunque no recuerdo cuál).

Antes estar en un carro con mi mamá podía ser una pequeña tortura, porque sentía que sólo me criticaba y nada de lo que yo hiciera podía ser suficiente, creo que no podíamos hablar por más de 20min sin que yo terminara llorando (aunque reconozco que no es difícil que yo llore). Simplemente sentía que era como un constante ataque.
Pero, después de que decidí cambiarme de universidad, pude apreciar que ella sólo estaba preocupada y era así porque me ama y quiere lo mejor para mí.
Ahora me gusta hablar con ella y saber más de por qué es cómo es. Y si no estoy de acuerdo con una postura, se lo digo o no dejo que me afecte, entiendo que creció en una época diferente, que su familia era diferente a la mía y sus condiciones también.

Me parece paja descubrir a tu familia. Dejar de verlos como etiquetas y gente que tiene deberes contigo y con la que tiene deberes y verlos como individuos, hasta como amigos.
Una vez que logras eso, las cosas mejoran.
Aprendes a apreciar a la gente que te rodea y al esfuerzo que hacen para que seas feliz.
Es completamente desinteresado de su parte, simplemente amor. Es hermoso.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Juzgar

Yo no estoy en este mundo para juzgar a las personas por quienes fueron.
Ya no vivo con prejuicios porque me he equivocado lo suficiente como para saber que gran parte del tiempo mis conclusiones son erróneas.

Yo no soy quién para juzgar a alguien por algo que hizo en algún momento pero ya no necesariamente aprueba. Si ellos saben reflexionar, no debería seguir castigándolos por el hecho.

Trato de tener la mente abierta ante lo que me dicen, no gano nada cerrándome.

Si una persona hace algo que yo no haría pero no considero tan grave, no encuentro por qué rechazarlos.
Sin embargo, si realizan algo que considere serio, como que afecte a otro ser a gran escala, sí me reservo el derecho de juzgar sus actos, tratar de guiarlos o simplemente dejar de hablarles.

Pongo esto porque un amigo acaba de hacer algunas confesiones en un taxi (el mejor paseo en taxi de mi vida) y tenía miedo de que yo, con mis creencias, lo juzgue por lo que dijo.
No, yo no soy quién para juzgar, él ahora sabe qué camino seguir y no lo discriminaré por su pasado.

No está mal estar en desacuerdo y criticar ciertas posturas; mas si una persona ya no sigue una idea considerada como mala, no debería seguir siendo juzgada por la misma.

A este mundo venimos a amar, no odiar. A perdonar, no guardar rencor. Si uno mejora, deberíamos apoyarlo y no recriminarlo por quién fue.

Juzguemos a quienes deciden un camino no adecuado (no sustentado por argumentos válidos desde el punto ético y moral), no a quienes alguna vez salieron camino y volvieron a él.

Eso es todo.

Reflexión corta de las 3am, estando ligeramente alcoholizada

domingo, 12 de septiembre de 2010

Convivio '10

El Convivio era el último lugar en el que me imaginaba este fin de semana. Después de lo que escribí sobre Dios y finalmente reconocer que nuestra relación dejaba demasiado que desear, estaba convencida de que este año no iría.

Definitivamente las cosas últimamente no habían estado bien. Me sentía sola y buscaba refugiarme en mis amigos, pero al extremo, hasta resultar hostigante. Cada vez era más importante la opinión de los demás (no cualquier demás, sino mis mejores amigos) y si no me reafirmaban constantemente que aún me querían y no la había malogrado toda, no estaba tranquila.
¿Por qué estaba así? ¿Por qué dependía ahora tanto de los demás?

Luego de escribir lo de Dios sentí un vacío aún más grande: siempre había estado segura de Él y todo Él y ahora no tenía esa certeza, era quitarme un pedazo.
Y reconocí ante un amigo que le había dado la espalda a Dios concientemente.

Entonces, el martes, llegó una llamada inesperada: Eli, la coordinadora de mi agrupa con quien no había hablado en más de un mes, me invitó al Convivio. No a dirigir, sino a ayudar con algunas cosas, lo cual me dejaba la posibilidad de escuchar las charlas. Parecía una señal, que de la nada llegara la llamada. Era la oportunidad perfecta para reconectarme con Dios. Y decidí tomarla.

Ayer, después de mucho tiempo, volví a sentirme completamente feliz. No la felicidad de cuando estás en una fiesta pasándola increíble, sino la que sientes cuando estás en paz.
Volví a encontrarme con Él, a través de más personas que querían escucharme y ser escuchadas, que como yo lo buscaban. Que se tomaron el tiempo de escucharme, tratar de entenderme y verme llorar, de ayudarme a sanar.
Sabía que le había dado la espalda por elección y que quería volver.

Que el vacío que trataba de llenar con el amor de mis amigos, que trataba de ignorar saliendo pero a solas era inevitable sentir, se llenaba con Él. Que era el único que siempre estaría ahí, esperándome para cuando decida volver. Y de nuevo estuvo ahí.

Y lo sentí una vez más cuando decidí dejar ir lo malo, cuando decidí superar el resentimiento, la pérdida y me permití sentirme verdaderamente feliz de nuevo. Y lo vi en las sonrisas de todos, todos los que se habían reunido a celebrarlo, los que cantaban conmigo una vez más "No tengo miedo de la libertad".

Me sentí libre de todo lo que me había opacado por meses.
Libre en y con Él.

Gracias por recibirme, por ayudarme a abrir los ojos, por recordarme el camino, por despejar la niebla. Sabía que estaba yendo por el camino equivocado y que lo hacía a propósito, pero era hora de dejar de sabotearme.

Sé que en el Convivio es más fácil, el reto es mantener esta actitud cuando ya acabó.
Ahora debo mantenerme constante y no volver a darle la espalda, sólo en Él estoy completa, sin Él todo se siente vacío.
Sólo en Él encuentro la verdadera felicidad.

Y quizás me leerán como a una fanática religiosa y lo verán como algo malo, pero no importa.
Recordé lo que era la felicidad, lo hermosa que se siente, y sé que sólo la alcanzo a su lado.
Y no quiero volver a darle la espalda.

Gracias Convivio, gracias a los que estuvieron ahí conmigo, gracias por abrirme los ojos.
Después de este fin de semana, sólo quedó una pregunta sin responder: ¿Es "Todo Convivio" o "Co-Convivio"? :)

jueves, 9 de septiembre de 2010

Gapminder

Fácil esta será la entrada más geek de todo el blog pero lo vale.

El otro día en clase de Ecología la profesora nos mostró un video y en este hablaban de Gapminder (
www.gapminder.org).

Un señor se encargó de recopilar datos de todos los países desde 1800s al 2009 y tiene datos de todo.
Con esto creó un programa y una web, donde los expone en gráficos y mapas, que se reproducen según los parámetros que tú decidas y representan a los países con bolas de colores.
Mientras más grande es, mayor población tiene el país.
Así, puedes comparar los ingresos de personas de todo el mundo con las toneladas de CO2 que emiten por cabeza y cómo estos datos han ido cambiando en 200 años, además de cómo ha incrementado la población en esos años; es increíble.

Lo mejor es que no se limita a temas ambientales, sino abarca un amplio espectro (educación, enfermedades, crecimiento poblacional, calidad de vida, etc).

Si te gustan las estadísticas, llevas Ecología o simplemente quieres saber más sobre el desarrollo de los humanos, entra, te encantará. Y si no cumples con esos requisitos, no importa, entra igual, fácil encuentras algo que te interese ahí.


Foto: Gráfico "Expectativa de vida al nacer vs. Ingresos en dólares"

lunes, 6 de septiembre de 2010

Dios

Yo creo en Dios.

Ya no sé si creo en el Cielo, ya no estoy de acuerdo con todo lo que dice la Iglesia, la religión me parece una herramienta para controlar mentes, pero creo en Dios.
Creo en Dios porque me resulta imposible pensar que todo esto se creó de la nada.
Es por la creación, más que por el propósito de la vida, la razón por la que creo.

¿Por qué crear un mundo?
Eso lo dirá Él.
Dicen que por amor, más o menos la misma razón por la que la gente tiene hijos.
Tienes hijos y los traes a un mundo que no entiendes, no sabes por qué existes pero traes más gente a existir contigo.
¿Por qué?
Porque tienes mucho amor por dar y se los quieres dar a ellos, hacerlos felices.

Basándome en la Biblia, Adán y Eva.
¿Por qué los botó del paraíso? Sé que desobedecieron pero, ¿no se supone que Dios es compasivo y perdona?
Además, Él puso el árbol en el medio del jardín, Él los creó y conocía sus debilidades, Él sabe todo y sabía que caerían, era inevitable. ¿Los botó porque no soportó que lo desobedecieran aunque era inevitable? Pero Él sabe todo, ¿siempre quiso que sea así?

Otra cosa que cuestiono es lo de Judas. Sin Judas, Jesús no moría ahí y no se cumplía la profecía, entonces ¿estaba Judas condenado a hacer eso? Porque Dios necesitaba que sea así, en todo caso le hizo un favor. No creo que merezca ir al infierno por traicionarlo porque tenía que traicionarlo. Sino no resucitaba ahí y todo cambiaba, sino no triunfaba Dios. Judas fue la herramienta y no creo que sea justo que esté en el infierno, aparte se ahorcó por algo, se sintió culpable.
Jesús sabía que sería Judas, desde el comienzo. Siempre quiso que sea así.

Yo me confirmé y no dudo de mi confirmación. Creo en Dios y en Jesús, creo en que fue buenísimo y que hay muchas cosas que seguir de sus enseñanzas.

Lo que no niego es que las cosas se han desviado, como cualquier cosa guiada por humanos.
A veces siento que la religión controla demasiado tus pensamientos, como cuando hablo con mi mamá y me dice "no puedo pensar tal porque es pecado" cuando lo que piensa es completamente normal y humano.
Te puede limitar mucho, dejas de cuestionar por querer alcanzar un ideal y eso no lo apoyo.

Es paja que todos quieran ser buenas personas y apoyarse.
Pero yo no creo que tener hijos sea la manera de mejorar el mundo.
Eso sirve para agrandar la especie, si quieres que el mundo sea mejor ayuda a los que ya están acá y también que tus hijos sean buenos.
(De hecho esa no es toda la meta de la Iglesia y la religión pero a veces escucho eso y me enerva).

El mundo es injusto pero no porque Dios lo quiere así.
Se dice que nos dio libre albedrío y es justamente por eso que la cosa se pone tan injusta.
Unos son más fuertes, conquistan. Pasan los años, las personas dejan relucir su egoísmo y llegamos a este punto.
La comida en el mundo es suficiente para alimentarlos a todos, pero no lo hacemos.
Los recursos de África se extraen diariamente y ellos no ven ni un centavo de las ganancias.
La gente es abusada diariamente y nadie hace nada al respecto.
¿Dios es injusto?
No, el hombre lo es.
De Dios puedes decir que es indiferente.
Él le dio play a la máquina y ve desde entonces, para al final juzgar.
Es como un experimento: vino, dio las pautas, los que las siguen ganan.

Raro porque no nos necesitaba.

¿Dios me ama? Lo sabía antes.
Ahora me parece más un concepto abstracto.
¿Me ama y desea que todo me salga bien y dice "vamos, tú puedes, sigue tal camino", cómo cuando apoyas a un personaje en una novela en la tele? ¿Es así? Porque se supone que no interfiere, tengo libre albedrío.

Alonso me pasó un documental sobre la existencia (o no existencia) de Jesús y demás cosas.
No dudo que sean verdad las bases aunque claramente estaba parcializado.
Pero yo no voy a dejar de creer en un Dios Creador.
En el Cielo, puede que no.
En una recompensa por actuar bien, puede que no.
Pero en un Creador sí y ese será Dios.
Y, ¿me juzgará? No lo sé.
No seré buena persona para complacerlo, sino porque ayudar a los demás es lo que considero correcto, lo que me nace y lo que quiero hacer.
No puedo nada más ver cómo todo se va a la mierda.
Tengo que hacer algo, aunque al final no entienda por qué lo hago ni qué hago acá.

Una de las razones porque escribo esto es porque estoy a punto de leer "La Cabaña", un libro que me dio mi abuelo cuando me escuchó hablar de Dios.
Él ahora cree mucho, lo ha salvado porque de joven perdió el camino y sé mucho de eso, aunque no viví con él (porque yo aún no vivía).

A veces me gustaría volver a la versión de mí que quería ir al Convivio y defendía ante todo a la Iglesia y demás. Ya abrí los ojos pero en el camino también dejé atrás cosas buenas.
Antes me sentía más calmada (ignorance is bliss?)

Equilibrio que de nuevo debo encontrar.

Simplemente: no me puedes decir que todo surgió de la nada porque esa no te la voy a creer. No son sólo leyes de la física, no es el azar, no pues.

martes, 31 de agosto de 2010

Minitrip interdistrital



Ayer decidí que hoy regresaría en skate de la Agraria.

A lo largo del día pasó de ser una idea suelta a ser un reto personal.
No era por ahorrar energía, por cuidar el ambiente ni nada de eso.
Simplemente era un "me quiero sacar una idea de la cabeza, mejor monto skate."
(La verdad que esto del amor me tiene más tóxica que Janis quinceañera en sus peores días, no es nada bonito.)

El punto: montar para olvidar (mff, malpensable).

El camino parecía largo, pero era de bajada entonces no debía ser difícil.
No estaba apurada ni nada.

Mientras comenzaba el recorrido me sentía toda Alex Supertramp en Into the Wild, una pavada porque mi wild era Lima-la-no-gris y para guiarme seguía a una combi (LA MOLINA, LA MOLINA-SURCO, LLEVA, LLEVAAAA...). En fin.
Era mi aventura Into the Wild, recorriendo calles que sólo conocía en carro, sola con mi música y mi skate.
Adiós civilización (mentira, la vi en todos lados pero fue pe', es Lima).

La música es la mejor acompañante para estas cosas, eso y el sol, que pintó de un celeste lindo el cielo.
Sirvió para olvidar todo por una hora.
(Demoré una hora, menos de lo que pensaba que demoraría).

Por supuesto llegué a mi casa y toda la tranquilidad se me fue, lo que demuestra que tengo que regresar en skate más seguido.

(Juro que algún día contaré una historia más Into the Wild que esto, confórmense por ahora).

Cambiando de tema:

En Lima la seguridad tiende a ser un problema.
Es raro que la gente se sienta segura caminando sola por la calle o yendo de un lugar a otro en bicicleta. Simpre está presente el miedo de que se acerque un piraña de 3m de la nada que corra más rápido que Usain Bolt y sea más fuerte que Mr. Increíble. Quizás por eso abundan los servicios de transporte público y los carros: la gente no se siente segura en un vehículo ligero.
Además puede contribuir la flojera, pero creo que en verdad es el miedo.
Robarte una bici es tan fácil como empujarte (skate también pero no creo que reciban tantos ataques).
Si pudiéramos fomentar el uso de vehículos ligeros resolveríamos problemas de contaminación y tráfico, sería genial.
Pero la inseguridad nos gana.

Preguntas abiertas a los lectores: Honestamente ¿se sienten seguros en Lima? ¿es en la ciudad en general o algunas zonas? ¿cuáles? ¿usarían su bici o skate para transportarse en vez de un micro o carro particular?

Honestamente yo no tengo miedo, en ninguna zona, ni cuando debería. Ni de los taxistas, ni de los microbuseros, ni de los choros. Por eso a mi mamá le da miedo que salga, porque soy demasiado confiada.
(Secuestradores no me secuestren porque sólo demostrarían que mi mamá tenía razón).

Última ronda: ¿uds creen que los alcaldes pueden hacer algo al respecto de la seguridad? ¿qué opinan de los serenazgos como protectores? ¿y de los policías? ¿qué se puede hacer?

Gracias por sus contribuciones.

Yo con esto último, debo admitir que en sí no paro por zonas peligrosas y casi siempre me siento mejor cuando veo a un serenazgo, policía, guachimán o lo que sea cerca, aunque soy conciente de que simplemente podrían ver cómo me roban, confío en que no harían eso.

La delincuencia es un gran problema en esta ciudad, es indignante y nosotros (lectores y quién escribe) no estamos ni cerca de ser los más perjudicados.
¿Cómo contribuir con su erradicación?


Me despido, dejando preguntas al aire, sintiéndome bien por haber montado tanto y ansiosa por leer sus respuestas.

Feliz día mundial del blog, gracias por leer, comentar y seguir, se aprecia mucho :)

sábado, 28 de agosto de 2010

Escoger tu vida

Es curioso cómo nuestra vida puede estar encaminada desde antes de nacer.
Puedes darte cuenta de que prácticamente tus papás condicionaron todas tus amistades y primeras experiencias. Si no te hubieran puesto en ese colegio, no los habrías conocido. Si ellos no fueran amigos de sus papás, si no vivieran en donde viven, si no hubieras nacido ese día, si algo hubiera sido diferente.
Pero no lo fue.

Tus gustos de pequeño, tu ropa, tus libros, tus juguetes, tus creencias, tus ideales, tus primeros sueños, todo lo que pensabas que era tuyo y te formó, fue elegido para ti.

Luego creces y tus papás dejan de decirte qué pensar. Piensas que ahora depende de ti. Sin notar cómo te mueven la publicidad, los programas de tv, la propaganda y demás influencias.

Eso sin mencionar las doctrinas qué te imponen como la religión, modelos de conducta y ejemplos a seguir.
Ideas que entran en tu cabeza y se vuelven parte de ti.
Al final no eres más que un acumulado de influencias externas.


Listo, empaquetado, eres un cliente, un elector, un seguidor ¿cuándo eres una persona? ¿por qué no te ven como más que parte del mercado?

Comienzas a descubrir, a conocer por ti mismo, buscar más allá de lo evidente, pensar. No quieres ser uno más. Ya notaste cómo te manipulan.
Pero te da miedo salir del molde.

Te sientes atrapado: una casa en los suburbios, un trabajo de oficina, un jefe y un salario fijo. Eso te espera, tienes suerte, no todos pueden aspirar a eso. Pero ¿y si quieres algo diferente? ¿qué pasa si estar encerrado no es lo tuyo? ¿qué pasa si quieres ir por otro camino?

Todos te dicen que no, es imposible hacerlo, no te apoyaremos. Y dices "no me importa". Estás listo para saltar. Pero te detienes, tienes miedo. Nunca has elegido por tu cuenta y ahora la culpa será toda tuya si algo sale mal.

Culpa, con eso creciste. "No pienses nada malo de nadie, no digas malas palabras, está mal que te equivoques, pide perdón por pensar en eso, arrepiéntete de tus actos, esto está mal". Culpa es todo lo que conoces, equivocarte nunca fue una opción. Quizás si los dejas decidir una vez más...

Pero no.
Esta es tu vida.
Es tu deber seguir lo que te haga feliz.
Es difícil dejar la culpa de lado, siempre estuvo ahí, está insertada en tu cerebro, creciste con ella, es parte de ti.
Déjala poco a poco, puedes hacerlo.

Vive a pesar de la culpa, es una muralla más.
Derríbala.

Que no te digan qué pensar. Si quieres creer en Dios hazlo, pero descúbrelo por tu cuenta. Elige seguir una doctrina, que no sea algo predeterminado. Investiga y conoce algo antes de decir que lo sigues. Si quieres actuar bien hazlo, pero porque te nace, no porque te lo exigen. Ama a quien quieras amar, sé libre. Ama tu libertad, elige y asume las consecuencias, no te derrumbes ante un error, no tengas más miedo. Respeta la vida porque merece respeto, libertad no es libertinaje. El punto es mejorar y ser más tú, quien sea que "tú" sea. Influye a tu alrededor y acepta las buenas influencias pero sé conciente de eso.

Conócete, descubre, sé feliz.
Y si no lo eres, cambia. Siempre puedes cambiar, ábrete a las nuevas oportunidades.
No te cierres más por miedo o culpa, no cierres más los ojos ante lo que no quieres ver.

Vive.
Escoge tu vida.
Ya no dejes que sigan eligiendo por ti.