martes, 18 de marzo de 2014

Homofobia importada y la lucha pendiente

Primero, la noticia: http://www.glaad.org/blog/next-anti-lgbt-export-target-peru

Ya esto es algo conocido: Las iglesias de EEUU (hola, evangélicos) mandan líderes a países tercermundistas, y se dedican a esparcir mentiras como si fueran hechos y a propagar la homofobia, pudiendo tener consecuencias fatales. Si creen que exagero, miren lo que ha pasado con Uganda.

El nuevo punto es Perú, todo a puertas de discutir en el congreso la ley de Unión Civil No Matrimonial. Como dice la noticia, un líder evangélico vino y fue recibido en el mismo congreso, donde dio una charla sobre cómo nuestro país no debía cometer el mismo error que el suyo y "debíamos pensar en nuestros hijos y nietos". 

Ya, ya estoy harta.

No puedo más con la obsesión que tienen estas personas con demonizar cualquier cosa LGTB, con insistir en que es el fin de la civilización y es su deber divino detener cualquier intento de igualdad, porque Dios prohíba que personas que no viven como ellos tengan algún tipo de protección legal. 

Es un insulto para toda la comunidad LGTB y en general los peruanos, que le den lugar a una charla claramente motivada por la religión en el espacio donde se proponen las leyes basadas en hechos y en un estado supuestamente laico.

Es un insulto que insistan en que tienen que acabar con la agenda gay (porque si usas la palabra agenda o lobby logras que la gente se oponga de inmediato, abajo las conspiraciones) cuando son ellos los que van por todos lados diciendo que tienes que creer en su Dios, que tienes que vivir según sus reglas, que no mereces nada porque no eres como ellos, que tienes que convertirte. Pero los LGTB son los de la agenda, bravazo.

Estoy harta de la adoctrinación intensa que hacen en redes sociales, de cómo difunden información errada e insisten en que los LGTB no deberían poder besarse en la calle (¡los niños!), o de cómo dicen que si los LGTB tienen una tasa mucho más alta de suicidio es porque "es un castigo de Dios", sin ponerse a pensar en que son ellos los que los mandan al borde. Son ellos los que con sus juicios y terror los obligan a mentirle a sus papás, hermanos, la mitad de sus amigos, jefes, profesores, y cualquier persona en la calle que pueda parecer homofóbica y, por tanto, una amenaza. Incluídos los que se supone que te protegen. 

Estoy harta de que insistan en que defender derechos LGTB es de alguna manera atentar contra su relación y es una forma de heterofobia. Heterofobia sería decir que no se pueden casar o que sus parejas no son reales. Heterofobia sería decir que no deberían besarse en la calle porque es asqueroso y que nisiqueira deberían darse la mano, que esas conductas son solo para la casa; heterofobia sería decir que su amor no es válido. Oh, eso lo hacen ellos, pero al revés.

Dicen predicar desde el amor y velar por las generaciones futuras, pero la verdad es que no les interesan las personas. No les importa destruir el autoestima de sus hijos si es que no viven bajo sus reglas. No les importa detener las injusticias contra quienes no aprueban. No les importa si se suicidan, se sienten felices de que la comunidad disminuya, total, ellos no los mataron, solo les pusieron la soga en el cuello. No les importa la impotencia de saber que puedes morir y tu pareja puede quedar en la calle, no les importa que otros vivan con completa inseguridad, no les importa si los atacan. Total, a ellos nunca les van a pasar, y los demás no están bien y no merecen nada ¡pero nadie toque a los no nacidos!

Y ya estoy harta.

No puedo dejar de decir lo importante que es manifestarse. No puede ser una comunidad invisible, no puede ser que "no queremos que tengan derechos" siga siendo más fuerte que "merezco derechos porque soy una persona, reconócelos". Hasta que termine la batalla no dejarán de minimizar e invisibilizar a la comunidad, y es importantísimo que esta demuestre que existe y se trata de personas como cualquier otra, que LGTB no quiere decir demonio, ni nada en particular, no es una característica determinante, no te define como persona, y tampoco es algo de qué avergonzarse. No te hace más ni menos. Solo es parte de ti.

Leer noticias como esa hacen que me llene de rabia y vergüenza y odie que el congreso, que debe defender a todos, se preste para desprestigiar a un millón y medio de peruanos y darles la espalda, solo porque no les es cómodo y no quieren esforzarse en conocerlos ni comprenderlos. Y ¿saben qué? no es su deber comprenderlos, pero sí reconocerlos. Reconocer derechos LGTB no quita derechos heterosexuales, no hace menos válida su relación, y por algún motivo tienen demasiado miedo de eso. ¡No es así!

¿Saben qué? Estoy harta, estoy molesta, y justamente por eso voy a seguir luchando. A veces me siento abrumada y necesito que las cosas cambien, no puedo seguir viendo tanta injusticia, no puedo seguir escuchando tantas mentiras, algo tiene que cambiar ya. A veces siento que ya no puedo más y solo quiero gritar y esconderme y correr. Y luego recuerdo a todas las personas que lucharon por mí. 

Recuerdo a todos los que a lo largo de la historia se dedicaron a luchar porque yo pueda escribir con la mano izquierda y no tenga que pasar la infancia amarrada a una silla, que no tenga que crecer pensando que soy una abominación, y pueda llevar una vida tranquila. Y recuerdo a todas y todos los que lucharon porque pueda decidir quién quiero que sea presidente, pueda decidir cómo vestir, pueda decidir quién ser y tantas cosas que ahora doy por sentado.

Ellos lucharon por mí y ahora me toca luchar a mí porque ningún niño vuelva a sentirse abandonado, porque nadie tenga que crecer con miedo de que lo boten de su casa por enamorarse, porque no salgan a la calle con miedo de recibir una paliza por demostrar su amor, y porque dos personas puedan declarar su amor y ser protegidos por la ley, independientemente de su género. Y voy a luchar hasta que todo esto sea realidad y espero que luchen conmigo.

Hemos avanzado mucho y queda mucho por hacer. Y para todos los que sientan que no pueden más, solo recuerden estas palabras:

"No estás enfermo.
No estás equivocado.
Y Dios no te odia."
 -Harvey Milk.

Las cosas van a cambiar porque las haremos cambiar.

jueves, 27 de febrero de 2014

Netflix

No sé si alguno de ustedes usa Netflix. A menos de que el lector sea alguna de las personas que usa mi cuenta, en ese caso sí lo sé.

El punto es que entré a Netflix llena de ilusiones de poder ver películas chéveres y series y disfrutar de la magia de la televisión en mi computadora, pero terminé bastante desencantada. ¿Por qué? Porque el Netflix de Latinoamérica tiene demasiado que envidiarle al de EEUU. Que encuentres las series y películas que te gustan -sin importar que sean viejas- es rarísimo y que suban temporadas recientes, un privilegio.

Pero, ¡no más! Amigo, amiga, traigo la solución. Algo que pensaba era tan secreto como el secreto de la abuela para matar cucarachas y hormigas. Algo que ya pensaba era solo un mito urbano: la extensión para poder ver Netflix de EEUU desde tu casa en Latinoamérica. Porque, seamos justos, pagamos lo mismo por un peor servicio y merecemos igualdad.

Aquí están los links:

Disfruten :)  Yo sé que lo hago binge watching la temporada que me faltaba de How I met your mother, porque nada dice "aprovecho mis vacaciones" como dejar de ver a tus amigos por quedarte en casa viendo Netflix.

Crushcrushcrush

Advertencia: Está será la entrada más pusilánime que encontrarán en todo el blog y me da vergüenza desde ahora. ¡No la lean!

Tengo un crush. Quise decir tuve, pero no sería del todo verdad. Y no tendría que ser algo muy relevante, pero después de salir por muchísimo tiempo con la misma persona y ver a la relación hacerse cenizas para comenzar de nuevo una y otra vez; que me guste otra persona fue raro, pero refrescante.

Todo comenzó como algo muy inocente- y a decir verdad siempre se quedó ahí. Vi a alguien y pensé "oh, ser bonito, qué bonito eres", y un par de conversaciones después, volví a ser una niña de quinto de primaria buscando amor. De pronto, buscaba más conversaciones, me frustraba con las pocas respuestas, imaginaba posibles escenarios de futuros encuentros, me daba miedo imaginar que existiera compromiso, pensaba "¿y si sale con otra?", luego eso también me daba miedo... todo eso y a las justas había visto a esta persona un par de veces. ¡Todo estaba en mi cabeza!

Se puso todo muy intenso muy rápido, literal así:


Porque sí, para mí se volvió intenso. Y me volví tonta, tontísima. Tanto que me da vergüenza pensar en el ridículo que he pasado tratando de conquistar a alguien. Ja, ¡Dios mío!, hasta ahora no entiendo cómo mi pareja anterior estuvo conmigo. En serio, no lo entenderé nunca. Pero bueno, de hecho soy chévere pero para conquistar soy la peor. Ridiculísima. En fin.

Los pasos del crush fueron más o menos estos, estoy segura de que en algún momento fui por buen camino y terminé desviándome monumentalmente, así que enumeremos:

1. Selección: Vi a sujeto 1, pensé "ser bonito, parece interesante, parece bueno". Crush formado.
2. Primeras interacciones: Conversaciones breves, risas, todo a lo largo de algunos días. ¡Seguro es amor!
3. Comienzo del debacle: Perseguir conversaciones, compartir anécdotas irrelevantes -"hoy vi una piedra y me acordé de ti" ¿¿??, incomodar al sujeto con la insistencia y no saber parar. Vómito verbal. 

4. Compartir el descubrimiento con los amigos y analizar cada miserable "señal": porque al parecer la película "He's just not that into you" no me enseñó nada y por más que me repitieron "oe si en verdad quisiera algo contigo, te buscaría" y saber que era verdad, insistí en meterme más en esta situación, yo solita. Pero seguro me alcanzaba en cualquier momento. I SHIP US SO HARD. Después de todo, salimos una vez y de esto estoy segura: 



5. Insistir, insistir, insistir en que algo existía: No, no existía. No existe, no existirá. Insistir igual. "Puta huevona, podría ser otra cosa, de repente sí le gusto, de repente no me invita a salir porque cree que soy inaccesible o porque está pasando por una etapa espiritual en la que ha decidido renunciar a las mujeres y al amor y ser célibe, pero no al alcohol ni a salir ni a divertirse, pero seguro no me dice para salir porque le da vergüenza, de repente no me llama porque no tiene saldo, seguro no me habla por Facebook porque está haciendo otra cosa, ALGO, SEGURO SÍ QUIERE HABLARME." No.

6. Insistir todavía más, comenzar con el ridículo (¿recién? amiga, ya habías comenzado):  "Ya bueno, si no me invita a salir, ¡mejor lo hago yo! ¡Siglo XXI! ¡No hay nada que perder!" -"No, igual no puedo parecer tan accesible, lo haré de una manera caleta." -"Oye, erhm, saldré con un amigo y si quieres puedes ir, si quieres no, no sé, no sé si te gustan ese tipo de actividades, pero chévere si vas, aunque no te preocupes si no, si quieres anda. No te voy a estar esperando ni nada. Es algo muy libre. No te voy a obligar. Pero si tienes tiempo deberías ir. -Ah, ¿no vas a ir? Ya, chévere." Ya, retírate amiga. Retírate, por favor.

7. Retroceder nunca, rendirse jamás (¡ya ríndete!): Si las cosas ya estaban en declive, esto ya es como the ultimate declive. Insistir tanto, pero tanto, pero TANTO, que no solo nunca te va a invitar a salir ni te va a aceptar una invitación, sino que hasta va a dejar de responderte por Facebook. Whatsapp. Elige tu red social de tortura favorita, la cosa es que lo máximo que vas a recibir será un "leído" y cada minuto que pase desde ese momento será como una gota más sobre tu frente en una tortura china y gritarás al vacío "WHY DON'T YOU LOVE ME?!!!". Pero es obvio. ¡Nisiquiera eres este ser que habla, ¿qué te está pasando?!

8. Superación: Lo aceptas. No te quiere, no te ama, no tendrán hijos juntos no hay nada ahí. "Ya, ya no le voy a hablar así me va a extrañar csm" No, no te va a extrañar, no te va a buscar, ¡nunca se enteró de que pasaba nada! O si lo hizo, se dio cuenta y salió corriendo. Así que no importa, a recoger los papeles, descolgar las idea de lo que iba a ser y volver al mundo real.

Porque finalmente eso fue el crush. Un limpiapaladar después de algo un poco tormentoso. Una ilusión de una relación bonita después de salir de algo bonito y no tan bonito. La ilusión de encontrar a alguien con quien sí iba a funcionar, con quien iba a fluir naturalmente e iban a ver películas los domingos en pijama después de hacer el desayuno juntos. Pero nada de eso existió nunca. 

Igual, creo que fue necesario, hasta sano, concentrar todas esas energías y frustraciones de lo que murió, en algo nuevo que pudo -aunque solo en teoría- florecer. 

Al final, vuelves a la Tierra, menos vulnerable a tu ex de verdad, un poco vulnerable ante esta persona que igual no aprovechará la oportunidad así que no importa, y tienes de nuevo, un nuevo comienzo. Esperando que ahora sí puedas enfrentar la soltería como se debe enfrentar: Como algo bravazo, la oportunidad de redescubrirte después de tanto tiempo de ser dos y pensar siempre en las necesidades de alguien más, de pensar en qué quieres tú, qué te gusta a ti, quién eres ahora después de ser tragada y escupida por el mundo de las relaciones, y seguir adelante bravaza como siempre, por favor no en plan Ted Mosby, sino en plan "soy yo de nuevo y todo bien con eso, soy feliz conmigo". 

Es súper normal querer reemplazar un amor con otro -como diría Tegan, "when your love lets you go you only wanna love more, even when love is not what you were looking for"- pero lo más sano que puedes hacer es no tener un vacío, entender que eso terminó y amar en verdad a quien siempre va a estar contigo, toda tu vida: tú. 

Y con respecto al crush, ¡ya fue, huevona! ¡Sigue adelante! Pero siempre puedes disfrutar un poquito más de la hermosa miseria de ser rechazado, porque igual te gusta sentir: 


miércoles, 29 de enero de 2014

Choque cultural

Hoy estaba en el parque paseando a Tito cuando nos encontramos con su amigo Benito, un frenchie negro súper lindo.

Estaban los dos tirados al sol relajadazos, cuando la cuidadora de Benito y yo comenzamos a interactuar con las personas en la banca de al lado. Eran una niña de 7, un niño de 4 y su cuidadora. Aparte, estaba el dueño de Benito, un niño de 3.

Primero hablamos con la niña y noté algo que es medio común en ese parque: los niños le tienen miedo a los perros. Y no me refiero a perros grandes, sino hasta este par de cachorros. Recientemente dos niñas gritaron como si hubieran visto al demonio cuando Tito se les acercó y no dejaron de llorar por un buen rato y luego lo siguieron con la mirada traumadísimas. Me da pena cuando los niños le tienen miedo a los perros, o a los animales en general, siento que como humanos nos estamos alejando demasiado de la naturaleza y ya no sabemos relacionarnos. En fin.

La niña le tenía miedo a los perros y poco a poco fuimos ayudándola a acariciarlos y acercarse a ellos, hasta el punto en el que ella quiso pasear a Tito sola, eso fue bueno.  Se notaba que era una niña buena, bastante amable y algo desconectada del mundo natural imagino que por su crianza (se notaba que era de buena posición económica lo cual probablemente implicaba un ambiente más controlado). Y tenía un acento un poco raro, de hecho sus papás eran de otro país pero no podía sacar cuál.

Luego de un rato se comenzó a pelear con su hermano por una botella de agua. y comenzaron a hablar un idioma que yo no podía reconocer. Al preguntar a su nana, me dijo que hablaban árabe. Bacán.

Después nos explicaron el problema: el niño no había sacado su botella de agua y tenía sed, y su hermana no quería invitarle porque decía que él había dejado la botella a propósito para que la de ella se termine y él aún tenga agua en casa. El niño le exigía que le dé y ella se negaba, se golpeaban un poco y la nana trataba de separarlos.

En un momento se me ocurrió intervenir y le dije al niño: "¿Pero le has pedido por favor? Pídele por favor y de seguro te invita." Y miré a su hermana buscando consentimiento, que no recibí. "Raro", pensé. El niño me miró y sin titubear me dijo: "No puedo pedirle por favor porque es mi hermana." Me quedé helada. No esperaba esa respuesta, esperaba un "no quiero", pero no un "no puedo".

Siguieron peleando y el niño tiró el scooter de su hermana y la amenazó con meterla a la ducha y mojarla llegando a la casa, pero ella no se inmutó porque tenía su agua y la estaba usando para limpiar su polo. Era increíble que usara el agua para su polo pero no para invitarle a su hermano, y a la vez que su hermano se sintiera en todo el derecho de tomar el agua solo porque él no tenía. Ella respondió que no le invitaría porque cuando ella olvidaba la suya, él tampoco le daba.

Yo veía esto sin creerlo. Su nana me explicó que ellos no podían pedir por favor ni dar las gracias y tampoco pedían perdón. Que los peruanos hacíamos estas cosas bastante, pero ellos no, y que tenían mal genio igual que sus papás.

Me quedé pensando en eso y me pareció increíble que sus papás voluntariamente estaban criando niños que se creían con derecho a todo y a la vez crecían tan resentidos. Y me asustaba la idea de que esta niña estaba siendo maltratada por su hermano físicamente y a la vez recibía amenazas y le parecía completamente normal, lo aceptaba y estaba tranquila mientras tuviera sus cosas. Me dio miedo por sus relaciones futuras. Y también por las de su hermano.

A la vez, me quedé pensando en cómo esos comportamientos son parte de su cultura y yo interferiría con la crianza que sus padres quieren darles de corregirlos. Y eso me ha pasado antes, no corregir a un niño por no querer interferir en cómo los quieren criar sus padres, sobre todo cuando provenimos de culturas diferentes, cómo podría interferir yo con eso. Pero, ¿dónde se traza la línea? ¿se deben tolerar comportamientos machistas (por mencionar algo) por ser parte de la cultura?

Muchas veces nos quedamos en shock por no entender cómo actúan otras personas en el mundo, porque a una chica la violan 12 hombres como castigo por enamorarse de alguien de otra religión, y terminamos tolerándolo por ser parte de su cultura, porque eso nos ayuda a justificar un comportamiento injusto y nuestro cerebro no quiere pensar en injusticias. Pero, ¿hasta qué punto? ¿realmente merecen tolerancia? ¿o debemos tratar de cambiarlos hacia conductas más saludables?

Lo que vi hoy no me pareció saludable, pero no puedo interferir porque no entiendo de dónde provienen esos comportamientos, cuál es su justificación o cómo son estas personas al final. De todos modos eran niños agradables. No sé, todo esto es una gran interrogante sobre dónde debo trazar una línea, dónde me estoy extralimitando e imponiendo, y dónde debo realmente intervenir, o si debo hacerlo en lo absoluto.

Odiaría ser como los colonos o los estadounidenses e imponer mis valores y costumbres por sobre todos sin tratar de entender a los demás, pero también odiaría sentarme con los brazos cruzados y ver cómo se cometen injusticias y violaciones de derechos. Supongo que con el tiempo podré determinar mejor estas cosas, solo espero no perder el criterio que comparto ahora. Por ahora, seguiré buscando esa línea.


lunes, 13 de enero de 2014

La crisis de las estrellas de mar

Hace no mucho fui a la playa con unas amigas y viví la siguiente experiencia:

Estábamos en Punta Hermosa buscando una pocita donde se pudiera nadar con tranquilidad, por lo cual nos alejamos del grupo grande de gente. En el camino a dicha poza -que no encontramos- vimos a unas señoras sacando estrellas de mar del agua. Mi reacción inicial fue molestarme, pero noté que eran trabajadoras domésticas y asumí que quizás necesitaban el dinero extra que obtendrían al venderlas, por lo cual decidí no actuar; así que seguimos caminando y fuimos a tomar sol un poco más lejos. 

De regreso, noté que las señoras seguían sacando estrellas, ahora inmensas y de más adentro, y que ahora las acompañaban dos señoras que obviamente eran sus jefas y parecían estar guiándolas, y niños, hijos de sus jefas. Entonces bajamos a ese pedacito de playa.

Nos acercamos a observar. Tenían aproximadamente 25 estrellas, algunas bastante grandes, sobre una roca y no sé cuántas más en un balde ya lleno. Los niños tenían más en sus manos y las trabajadoras también, y las estaban limpiando con un rastrillo, lo cual significaba raspar sus "pies" y como consecuencia evitar que puedan adherirse a una roca posteriormente. Era una masacre.

No pude más y tuve que hablarles:
-"Perdón, ¿qué están haciendo con las estrellas?"
Fui ignorada.
-"¿Para qué están cogiendo las estrellas?"- insistí.
-"Para decorar."- me respondió una trabajadora.
-"Lo que están haciendo está mal, están sacando todas las estrellas del mar y ellas son parte de un ecosistema que están desequilibrando."
Se quedaron algo aturdidas y me permitieron comenzar a regresarlas al mar. Conociéndome, traté de decirles un poco más sobre las estrellas de mar y su importancia, esforzándome por ser menos agresiva.

Entonces se me acercó una de las jefas, una señora de más o menos 35 años y se notaba que pudiente.
-"¿Por qué sería diferente sacar las estrellas del mar que los peces?"- preguntó en tono retador
-"Porque los peces los estás matando para nutrirte, mientras que a las estrellas las estás matando porque se ven bonitas. Además, las están sacando de forma desmesurada. Ustedes vienen a esta playa a disfrutar del mar y el paisaje, no a alterarlo. Deberían respetarlo y sentirse agradecidos por estar acá."
-"Pero no tiene nada de malo llevarse las estrellas a la casa, total están muertas."
-"No tendría nada de malo si se llevaran solo las muertas, pero muchas de las que se están llevando están vivas y cumplen con un rol."
Se fue.

A partir de esto, todos comenzamos a regresar las estrellas vivas al mar, que regresó para llevárselas, y estas personas se fueron.

Yo me quedé realmente alterada. Me metí al mar a pegar las estrellas en las rocas y tratar de calmarme. No podía contener la impotencia que me dan las personas que creen que por ser humanos pueden hacer lo que les da la gana con el ambiente. No podía entender porqué querrías tomar algo tan bello como una estrella y sacarla de su casa y matarla. Matarla, porque eso haces. Son las mismas personas que se creen con derecho a todo y tiran su basura en la playa, o no recogen la que encuentran porque alguien más se encargará de ello, y sienten que todo está para servirlos y nada nunca se va a acabar y de acabarse no es su problema ni su culpa. Yo no podía más con mi rabia y mi tristeza, porque sé que estas personas tienen más poder del que merecen. 

Al rato, regresó la señora jefa de las demás. Yo por fin había podido tranquilizarme un poco y me había echado, y ella se acercó a hablarme.
-"Lo que has hecho está mal, has humillado a mis empleadas."
-"Reconozco que a veces me exalto cuando se trata de estos temas y pido que les extienda mis disculpas si las he ofendido."
-"Está bien porque eres joven, pero ten cuidado. Yo cuido el ambiente y sé que ellas no entienden porque no tienen educación, por eso se les tiene que enseñar de otra manera. Yo iba les estaba dejando hacerlo pero luego las iba a parar y las iba a educar. También le enseño a mis hijos a respetar a los animales."

En ese momento tuve demasiadas ganas de decirle "YA HUEVONA. Seguro les ibas a decir que está mal cuando tuvieras 50 estrellas en tu casa para decorar y no quedara ninguna en esta zona. Y seguro respetas a los animales cuando me dijiste que era lo mismo llevarte un pez para comer que una estrella para decorar. Seguro es lo mismo recoger un perro de la calle y colgarlo en tu pared que alimentar a tu familia con un pollo. Ya huevona."

Pero me contuve. Solo le dije "Sí, la próxima vez les hablaré mejor", cuando en realidad mi problema era ella.

No podía más. Sabía que había regresado a lavarse las manos y quedar como la empleadora responsable social y ambientalmente, y que en su cabeza creía firmemente que había actuado bien y me había puesto en mi lugar. Aún pienso en lo que me dijo y reconozco que en parte tiene razón: soy pésima para educar. Tuve que estar demasiado conciente de todo lo que decía, porque en mi cabeza solo quería gritarle a todos y sabía que esa no era la solución, y aún tratando de hacer bien las cosas las hice a medias. Sé que todavía me falta mucho por recorrer. Pero qué rabia sentí de todos modos.

La lección a rescatar de esto es: por favor respeten la Tierra. Respeten el equilibrio natural de las cosas, no lo alteren solo porque pueden. Tienen un deber con la Tierra como habitantes, dense cuenta del mal que ya le hacemos, esfuércense por ser mejores y recojan la basura aunque no sea suya, no se lleven a los seres silvestres de la playa ni ningún otro lado, respeten. Respeten, por favor.

Y para mí: llevar Educación Ambiental es prioritario. Y aprender a comunicar mis ideas sin tratar mal a las personas. Y no querer pegarle a todos. Eso.

miércoles, 8 de enero de 2014

La Despensa

Estoy triste.

La Despensa está cerrando y no tengo dinero para comprar cuadernos de dibujo.

El año pasado pasé por unos meses tristes y cuando decidí que era momento de sentirme mejor, decidí engreírme. Entonces cogí el dinero que había ganado en Por M. y en vez de ahorrarlo o gastarlo en otra cosa, fui a Miraflores a comprar cosas de arte. Compré pinceles, estilógrafos y pinturas, pero lo más importante fue mi moleskine.

Fui a una librería en busca de cuadernos para dibujar tipo moleskine y encontré uno naranja que me gustó mucho y tenía un precio aceptable, S/.32. La verdad, me pareció un poco caro, pero mi fijación con el número 32 me hizo pensar que estaba destinado a llegar a mí. Y bueno, ese día no quería reparar en gastos. Lo compré. Era un cuaderno naranja de 192 páginas en blanco, tapa dura y con elástico (que ya no tiene). La marca era La Despensa.

Meses después quise comprar otro, esta vez para un regalo, porque quería compartir la dicha que me trajo el mío con otra persona. Y ya no lo encontré en esa librería, sino en la tienda oficial de La Despensa. Fue hermoso entrar y ver tantos cuadernitos de dibujo diferentes, no solo en colores y tamaños sino diseños. Y todas las demás cosas que vendían, se supone que iba a ir un ratito pero me quedé más de una hora, simplemente viendo todo (porque tanto dinero no tenía). Fue un bonito día.

El punto es que, La Despensa va a cerrar. Y  eso me pone triste porque por mucho tiempo he dicho que ya quiero acabar mi moleskine y comprar otro y juntar muchos, porque siempre me ha gustado apuntar todo, o mejor dicho, siempre me ha dado miedo olvidar. Y esto me deja capturar no solo palabras sino también imágenes. Y el punto es que pensaba que siempre tendría tiempo para juntar dinero, ir a Miraflores y elegir un cuaderno nuevo. Y no es así.

La Despensa va a cerrar pronto. Están liquidando las cosas, y una vez que se acaben no habrán más. Y no tengo el dinero para ir y comprar 10 cuadernos de una sola vez. Y eso me pone triste. No quiero dejar de documentar mi vida en cuadernitos. Y no tengo dinero. Y eso me pone triste.

Mañana iré a rescatar lo que pueda, si quieren dense una vuelta también: 
http://www.facebook.com/ladespensadesign



lunes, 6 de enero de 2014

Porno de venganza y la guerra contra Moore

Me gusta escribir, pero sobre todo me gusta leer. Por eso me gusta Tumblr, porque encuentro gente apasionada sobre diversos temas que escribe y discute.

Tenía uno favorito, era de una chica un poco mayor que yo que tenía un blog sobre sexualidad y respondía siempre sobre diversos temas, y a la vez subía fotos suyas de tanto en tanto.

Justamente por hablar de la sexualidad femenina de una manera tan abierta y por criticar conductas incorrectas, muchos hombres la odiaban. No les gustaba que esté tan cómoda con su cuerpo y le enseñe a otras mujeres a estarlo, no les gustaba que le enseñe a las personas sobre la importancia del consenso y a salir de relaciones tóxicas; no les gustaba que opine y más importante, que eduque.

Hace unos meses tuvo que cerrar su blog. Un hombre la había estado amenazando y llegó a publicar fotos suyas y datos personales como domicilio, trabajo y teléfono en una web dedicada exclusivamente a avergonzar a mujeres y acosarlas. Fue terrible, porque la comunidad perdió a una de sus mejores voces, y en este caso ganaron los malos.

Ahora, recién me entero de que es algo grande, muy grande. Había escuchado sobre el revenge porn o porno de venganza, en el que comunmente un ex despechado publica las fotos privadas que le mandaste, convirtiéndote en una herramienta de la pornografía contra tu voluntad. Y sabía que se buscaba legislar en contra de eso. Hoy encontré un artículo muy interesante sobre el hombre más poderoso de la pornografía de venganza y la guerra contra él, y también sobre lo grande que es este movimiento.

Recomiendo leerlo completo porque es muy interesante y espero que este hombre termine pronto en prisión: http://jezebel.com/one-womans-dangerous-war-against-the-most-hated-man-on-1469240835 

Me parece importante compartirlo porque normalmente cuando hablas de esto te dicen "Pero para qué se toma fotos así si no quieren que terminen en internet", culpando a la víctima y dejándola desprotegida ante las injusticias y hombres que tienen demasiado poder y disfrutan de ser victimarios. Y también me parece importante porque hay un doble estándar bien marcado en estas situaciones: si se trata de una mujer, como en el caso de Vanessa Hudgens hace años, ella queda como la "zorra" por tomarse fotos así, puede perder trabajos y ser marginada por años; pero si se trata de un hombre como Dylan Sprouse el mes pasado, él es valiente y queda como una anécdota chistosa, su carrera no se arruina y hasta vuelve a ganar importancia. Dejo claro que no creo que los hombres deban ser marginados por esto, sino que creo que las mujeres tampoco deberían serlo. Nadie debería ver su vida arruinada o en peligro por una foto desnudo, y quienes exponen estas fotos sin consentimiento deberían ser penados por la ley.

Bueno, acá el link de nuevo: http://jezebel.com/one-womans-dangerous-war-against-the-most-hated-man-on-1469240835

Léanlo.