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jueves, 30 de julio de 2015

The Vow

Acabo de terminar de ver The Vow, película basada en un libro de Nicholas Sparks, porque qué mejor cosa para hacer que ver una película romántica cuando solo tu perro te da cariño. En fin, buena decisión si me da ganas de escribir. 

La película -basada en una historia de la vida real, omg!- cuenta la historia de una mujer que olvida los últimos 5 años de su vida como consecuencia de un accidente de auto, y de cómo su esposo trata de reenamorarla, porque ella no tiene idea de quién es. Es una historia de amor que puede que sí o que no me haya sacado una lágrima. 

Es fuerte para el personaje femenino porque esta persona no reconoce para nada al ser que se supone que es ahora, ha cambiado tanto que no tiene idea de quién es esta mujer que le describen. Cambió de profesión, de ciudad, de pareja, dejó de hablarle por completo a su familia, se casó con alguien con quién no se habría imaginado que lo haría. Nisiquiera reconocía su estilo de vestir, de peinar, nada. Todo era diferente, porque el cambio es constante.

Y me llevó a una idea ya bastante recurrente: mi yo de hace 6 años no me reconocería. Por mucho tiempo mi ideología y acciones fueron sólidas y constantes, y de pronto en el 2009 hubo un punto de inflexión y todo comenzó a cambiar rápidamente. Si alguien me hubiera dicho hace 6 años y un poquito más que a estas alturas de mi vida ya no sería religiosa, estudiaría ingeniería ambiental, sería conocida por disfrutar de salir quizás un poco demasiado, lucharía activamente por los derechos LGTB+, en fin, tantas cosas, me habría parecido increíble. Es más, solo verme sería como ¿por qué tengo el pelo corto? ¿por qué estás usando maquillaje? ¡¿desde cuándo usas vestidos?! ¡¿tienes un tatuaje?! Tantos cambios que parecen chiquitos pero hace 6 años eran impensables.

La razón por la que pienso en esto seguido es porque siempre he sido muy radical con mi manera de pensar. Y mi manera de pensar ha cambiado muchísimo. Antes pensaba que solo la gente cristiana católica era buena. Pensaba que la única manera de vivir era siguiendo la manera de vivir del Opus. Pensaba que todos los demás vivían en pecado. Ahora pienso todo lo contrario. Y justamente por eso, me tengo que recordar que no debo ser radical. Si mi yo de hace 6 años conociera como soy ahora, pensaría que definitivamente soy un alma perdida y no entendería mi manera de actuar. Si mi yo de ahora conociera a mi yo de antes, probablemente pensaría "pobre mujer, me cae mal". Y justamente por eso es importante recordarme lo mucho que he cambiado y que todos siguen su propio camino.

Estoy tratando de ser menos dura con los demás, menos prejuiciosa, no saltarles al cuello a la primera. A lo primero que yo considere un error. Yo también fui completamente diferente, yo también pensé cosas que ahora definitivamente no apoyo; crecí. Conocí más, crecí y ahora pienso como pienso ahora. Y ahora tampoco tengo todas las respuestas, probablemente mi yo del futuro no esté de acuerdo conmigo en algunas cosas, no soy el epítome de lo correcto. Quizás en el futuro lea esto y piense "definitivamente no sabía todo lo que me faltaba por crecer". Y no, no lo sé. Eso me emociona también.

También pienso que si de alguna manera mi mente se reseteara y volviera a hace 6 años, llegaría a lo que soy ahora. Volvería a abandonar la otra carrera para ser ambiental, volvería a rebelarme como todas las veces que lo hice, volvería a luchar por lo que lucho, por mí. 

Soy quien soy por lo que fui, eso es innegable.

Y no cambiaría nada, no me arrepiento de nada, ni de lo que me hizo sufrir, ni de lo que me hizo feliz. Los errores que cometí son parte de mí, tanto como lo son mis aciertos. Miro a mi alrededor y estoy contenta con lo que he hecho, con quien soy. Con las personas que me rodean, con mi trabajo, y aún más importante, conmigo. Quizás mi yo de hace 6 años no me reconocería, pero mi yo de hace 5 años estaría aliviada de ver dónde estoy ahora; mi yo de hace 2 años estaría más que orgullosa; y mi yo de hoy, está realmente feliz de ser yo.

Es interesante parar a pensar en eso. ¿En quién me he convertido? ¿Cómo he cambiado? ¿Quién soy ahora? Espero que esas respuestas los hagan felices. 

jueves, 23 de julio de 2015

Feminismo blanco y la necesidad de interseccionalidad

Bear with me, porque sé que a muchos no les interesa para nada el ejemplo que utilizaré para ilustrar mi punto, pero me parece un muy buen ejemplo. 

El martes salieron las nominaciones a los Video Music Awards de Mtv y Nicki Minaj no estuvo nominada a Mejor video del año, cosa que no la hizo feliz, por lo cual tuiteó que "Anaconda" rompió records y fue un hito cultural, y que cuando tu video "celebra a mujeres con cuerpos muy delgados" sí te nominan por Mejor video del año. So, Taylor Swift se sintió aludida y respondió:


"No he hecho nada más que amarte y apoyarte. No es característico de ti poner una mujer en contra de otra. Quizás uno de los chicos tomó tu puesto.."

Y acá comienzo a explicar el real problema.

Taylor Swift está haciendo del feminismo su marca, y sé que realmente cree que entiende y representa los problemas de las mujeres, pero lo suyo es un caso claro de feminismo blanco (white feminism). Los problemas que enfrenta ella como mujer blanca y rica son completamente diferentes a los que enfrenta una persona de color con dinero, o una mujer de color pobre. Y lamentablemente no puede reconocer eso.

El problema es que Nicki Minaj estaba denunciando algo que consideraba una injusticia racial, y tiene derecho a quejarse independientemente de si tiene razón o no. Es verdad que elementos de la cultura afroamericana son vistos como grotescos en mujeres de color pero celebrados en mujeres blancas (ie twerking), o vistos como grotescos en mujeres gruesas pero celebrados en delgadas (ie twerking de nuevo). En fin, desigualdades hay por doquier, y eso es lo que ella realmente criticaba, no a TSwift en sí. Y ella perdió el punto y terminó convirtiendo esa denuncia en algo sobre sí misma y al final todos le prestaron atención a la "pelea" y no al problema real. Lo cual es lo que buscan los que quieren seguir perpetuando estas diferencias, invisibilizar los problemas reales. En vez de hacerle un favor al feminismo, Swift le metió cabe. Y eso pasa porque no ha desarrollado el pensamiento crítico holístico que debería tener una persona feminista (y en realidad todos), sino se ha quedado en lo superficial.

Este problema se da en todas las luchas, porque las personas no consideran otros factores que no son directamente la lucha específica. Por ejemplo, un círculo feminista que da charlas a mujeres cisgénero y hombres trans; si tu feminismo no incluye a las mujeres trans, no es un buen feminismo. Si tu lucha incluye a los hombres trans como si fueran mujeres, no estás respetando su identidad y estás perdiendo el punto. 

Eso también se da dentro de la comunidad LGBT, donde muchas asociaciones dejan afuera a las personas no monosexuales (bi, pan, etc) o a las personas trans, simplemente porque no consideran que sus problemas sean tan válidos, mientras insisten en que representan a todos. Los movimientos deben incluir a todos para ser realmente representativos, sino ¿qué tipo de lucha por la igualdad estás vendiendo?

Un par de ejemplos que he visto en Lima y realmente me molestan son: 1. carteles en inglés en la Marcha de las putas: ¿por qué harías un cartel en inglés EN LIMA cuando los que te joden son hombres que hablan español? ¿quién quieres que reciba el mensaje, el que te jode o Facebook? 2. Carteles en inglés en las marchas del movimiento LGTB, mismo problema. ¿A quién le estás dirigiendo el mensaje si está en inglés? 3. Mismo problema con los veganos, Go vegan! Todo esto hace que tu movimiento no sea inclusivo, ¡no sirve! Repito: ¿qué tipo de lucha por la igualdad estás vendiendo si no incluyes a todos?

Es importante parar a preguntarse ¿qué me quiere decir esta persona? ¿está haciéndome daño, haciéndole daño al movimiento, o está señalando un problema que quizás yo no experimento y por eso no se me ocurrió que existía? Es fundamental darnos cuenta de que justamente por nuestra posición hay factores que no vemos normalmente, simplemente porque nunca nos pasó y por tanto nunca supimos que era un problema. Claro que TSwift puede enfrentar desigualdades por ser mujer, pero eso no quita que disfrute de los privilegios de ser delgada, atractiva y blanca dentro de una industria que ama eso. Claro que podemos tener todas las buenas intenciones del mundo, pero a veces nuestros actos hacen más daño que bien y es necesario parar a analizar el punto del otro antes de responder. 

Otro punto a tomar en cuenta es que no está mal pelear con otra mujer. Si decimos que no es feminista criticar a otra mujer, entonces estamos negándonos la posibilidad de crear una discusión alturada e impulsarnos hacia adelante. Es tratar a las mujeres como seres indefensos que no pueden soportar críticas, y es negarnos la posibilidad de denunciar injusticias, cosas mal hechas, o malos tratos. Si Swift realmente viviera nunca poniendo a una mujer en contra de otra, no habría escrito "Bad Blood", porque está criticando a otra mujer. Y está bien y debería escribirla si cree que es la manera de lidiar con el problema, porque no vas a dejar de quejarte porque te hicieron daño solo porque ese daño lo hizo una mujer. Eso es darle un pase libre a todas las mujeres de actuar pésimo sin tener que ser criticadas por ello. Y eso es estupidísimo, tus acciones deben poder ser juzgadas sin importar si eres hombre o mujer, sin importar el género de quien te juzga. 

Y el último punto, los hombres no son el enemigo. Decir que "quizás uno de los chicos te quitó el puesto" tratando de que los hombres sean vistos como los malos y como los que no merecen estar en la categoría, es recontra infantil. Si hay hombres que han hecho videos buenos este año, merecen la nominación. Si hombres hicieron mejores videos que todas las mujeres, merecen todos los cupos (y también preguntarnos ¿por qué ha pasado esto?). No es cuestión de ser hombre o mujer, es cuestión de haber hecho el mejor trabajo. Y dentro de academias, la de Mtv debe ser la menos problemática. Basta con ver los nominados. 

 

Más personas de color que blancas, casi igual proporción hombres y mujeres, e incluso nominaron un video cargado de críticas al sistema de justicia de EEUU y su racismo (el videazo de Kendrick Lamar). 

El feminismo blanco de TSwift necesita muchos arreglos y una apertura de ojos inmediata, espero que siga en el camino hacia aprender y poder ser crítica de las desigualdades, de todas, no solo las que le afectan directamente, y que también pueda reconocer cuando no es su lugar el de dirigir la lucha. 

Por nuestra parte, espero que estemos más abiertos a conocer y reconocer realidades diferentes, y tener el criterio suficiente para saber cuando debemos escuchar y entender a los demás, pues solo con empatía podremos generar un cambio real.  

viernes, 3 de julio de 2015

No me salves (yo me salvo sola)

Nota del autor: Esta entrada la escribí en uno de mis moleskines el 16 de marzo del 2014, después de salir de una relación algo tormentosa y antes de embarcarme en nuevas aventuras por esos lares. La idea era escribirlo acá eventualmente pero siempre se quedaron como bullet points y no como un texto completo pues nunca lo redacté. Al ver que nunca será texto, les dejo los puntos. Aquí algunos recordatorios que siempre sería bueno tener en mente: 



  • Si tengo que rogar por tu amor, nunca seré suficiente.
  • Si lo que sientes no es fuerte, no me salves.
  • No es mi deber ni función ser masticada y escupida por mi pareja solo para que el neandertal evolucione.  
  
Sexy neandertal.
  • No es un proyecto. No voy a cambiarlo.
  • No es la excepción a la regla. Solo no es. 
  • Tú vas primera y segunda y tercera.
  • O es el mismo nivel de compromiso, o no sirve.
  • Lo quiero todo y lo merezco todo.
  • Comunicación + consenso = todo bien.
  • Nada se asume.
  • No imaginaba la vida sin ti y ahora todo bien.
  • No te tengo que convencer de nada. No me haces un favor. 
Suerte amigos y aléjense de las cosas que no los hacen crecer. 

miércoles, 6 de mayo de 2015

Crónica de Ed Sheeran en Lima

Bueno, han pasado dos semanas. Realmente tenía la esperanza de poder escribir esto antes, pero con toda la emoción y falta de tiempo/computadoras, recién tengo la oportunidad de sentarme a plasmarlo. Esperemos que tener un playlist de Ed Sheeran sonando en el fondo ayude a retratar la felicidad que sentí ese día.

Normalmente después de un concierto lo último que quiero hacer es seguir escuchando al artista. Salgo y siento que ya cumplí con todo lo que tenía que escuchar, obviamente demasiado feliz de haberlo escuchado en vivo, pero después de semanas de preparación, medio que ya es suficiente. Sé que no soy la única que se siente así. Sin embargo, con Ed pasó todo lo contrario: salí y lo primero que quise hacer fue comprarme todos los discos y escucharlos todo el día, mentira, quería ir de fiesta con él, pero fue lo segundo.

En fin, la cosa es que el concierto fue mucho mucho más de lo que esperaba, y fui medio que por la gracia divina. 

Durante gran parte de mi vida fui una snob musical y me quise creer por encima de géneros como el reggeaton, la cumbia y personajes como Miley Cyrus y Ariana Grande, pero ya hace unos años decidí darme la libertad de escuchar todo y aceptar que no existe tal cosa como un placer culposo. Al diablo, me gustan y ya. No estoy por encima de nada y no tiene nada de malo que disfrute de esto. Así que bueno, me encanta Ed Sheeran, rajen de él todo lo que quieran. Pero no, en verdad no porque es bien chévere. Al punto:

Hace unos meses estaba conversando con Thalia sobre el concierto y cómo se habían acabado las entradas en 4horas, decidieron poner más a la venta y en general sobre él. Inevitablemente salió el "a mí me gusta mucho pero gg, soy pobre", -"a mí también pero tampoco tengo plata", -"deberíamos tratar de ir por lo menos a tribuna :(" y así, pasaron los meses, sin plata ni entradas.

Flashforward a hace unas semanas, mi hermano mayor, Edu, entra a mi cuarto y pregunta: "M., ¿qué tanto quieres ir al concierto?" -"Lo suficiente como para pedirle entradas a un amigo que trabaja en radio, no veo hace años y quedar pésimo al respecto, sorry Daniel" -"¿Quieres que te regale 2 entradas Platinum por tu cumpleaños adelantado -que recién es en julio-?" -"¡POR FAVOR!". Obviamente sabía con quién compartirlas y después de una llamada telefónica la felicidad inundó este vecindario.

21 de abril. 
Con nuestro limitado conocimiento de la discografía -más que todo singles- el mayor propósito de la noche era cantar Drunk borrachas y llorar en Thinking out loud.

Nos encontramos con una amiga y la mismísima hermana de Thalia apenas llegamos, y nos dispusimos a pasarla bien y tratar de estar decentemente adelante sin ser aplastadas por la multitud. 

 Lo primero que me sorprendió fue que el escenario estaba vacío, salvo por un parante y un micrófono. "Ok, chévere que seas solista pero nunca t como para tener a tu banda escondida"- pensé. 

Lo segundo, fue que solo vendían Miller chiquita a 12 soles y por tanto el primer propósito de la ida no se cumpliría. 

Lo tercero, el público era mucho más variado de lo que esperaba, señoras de 40 y pico con la cara pintada, polos de la bandera británica y muchos más hombres de lo que había esperado. Lo que sí, la mayoría adolescente, mi primer concierto de tantos adolescentes y de tantas mujeres (la desproporción seguía siendo grande, solo no tanto como esperaba). 

Comenzó el concierto y solo salió el pelirrojito por el que todos enloquecieron, incluída yo. ¡EEEEED, HAZME UN HIJO!- se escuchaba a diestra y siniestra. Más aún: EEEED, I LOVE YOUUU!

La emoción abundaba. 

Comenzó con "I'm a mess" seguida de "Lego House", a lo que yo tenía que voltear a preguntar "¿que canción es esta?" a cada rato y me convertí en esa persona que odias porque sientes que no merece estar adelante cuando tú te sabes todas las canciones y estás atrás. YOLO, esta vez me tocó a mí. 

Estaba emocionadísima cuando cantó "Drunk", imposiblemente rápido como para seguirlo, pero todavía me preguntaba de dónde salía la música, porque seguía él parado ahí, solito, con su guitarra acústica. Hasta que lo explicó; era un one man show: con ayuda de una estación de pedales que le permitían hacer loops, grababa toda la canción sobre el escenario e iba repitiendo las partes y juntándolas para replicar el sonido que escuchabas en el disco. Primero golpeaba la guitarra con sus manos para hacer la percusión, la ponía en loop, luego hacía la base de la guitarra, volvía a repetir, iba grabando los coros, los solos; todo él solito y en el momento. Yo estaba estupefacta, ya era demasiada genialidad para mí que a las justas puedo tomar agua y caminar al mismo tiempo, ¡y eso! Ese detalle fue lo que realmente elevó el concierto a otro nivel.

En "Give me love", una de mis favoritas, pidió que la mitad del público a su derecha cantara el "my-my" grave, y a la otra mitad que lo cante agudo, y así nosotros fuimos sus coros. Ya era demasiado. Otro punto a favor fue que tocó canciones que no tocó en otros lugares, como "All of the stars", y nos mandó la clásica "son el mejor público que he tenido", pero esta vez le creí.

Fue una linda noche de baladas, folk, e increíblemente rap. Una de mis partes favoritas fue cuando cantó "You need me, I don't need you" y a la mitad se mandó con una interpretación de "In da club" de 50 Cent inmediatamente seguida de "Fancy" -Iggy Azalea ft. Charlie XCX-, todo imposiblemente rápido como para seguirlo, para coronarse con una de mis letras favoritas "they say I'm up and coming like I'm fucking in an elevator!". Ya muy maestro pues.

Terminó con "Sing" como predije, para cerrar el evento con todos los asistentes cantando y saltando a más no poder, y dejándonos con una sonrisa que 15 días después sigue en su sitio. Salí pensando que volvería a verlo fácil mañana, que ya quiero que regrese e iría mil veces más porque fue así de increíble. Su interacción con el público fue siempre linda y se notaba que realmente disfrutaba tocar, y que todos realmente disfrutábamos estar ahí con él y sabíamos que vivíamos algo único, mucho más de lo que yo esperaba. 

De todos modos recomiendo que vayan a verlo si tienen la oportunidad de hacerlo, y escuchar sus discos que están tan al alcance de la mano como Youtube o Spotify. Por mi parte, los dejo con algunas de mis favoritas (que poner muchos videos es pesado pero estuvo bravazo y me encantan).

Drunk


Que por cierto me llevó a dibujar esto: 



Thinking Out Loud porque la coreografía *_*



Y Give Me Love porque me encanta la letra y su voz rasposa gritando "Give me love!". Ámame pues ctm. Y ya pues.



Gracias Edu y Ed csm
 

domingo, 19 de abril de 2015

el destino no existe

el destino no existe
todas esas cosas que siempre me hicieron tratar más
creer que era especial
único
todas esas cosas que me hicieron quedarme
y me hicieron pensar que esto no se iba a repetir
que esto significaba algo
todas

solo fueron coincidencias.

el destino no existe.

no existen fuerzas más grandes en el universo
no existe un plan que se desarrolla ante mis ojos
un misterio que alguien conoce y yo no
eso que nos hace querer creer que esto es más grande que uno
todo eso
eso que me hizo creer
no existe.

todo son coincidencias.
la suma de muchas acciones
influencias
nada
más
que 
coincidencias.

El destino no existe
y
aceptarlo
me hizo dueña del mundo.

miércoles, 1 de abril de 2015

Fin

No cambiaría ni un segundo en el mundo contigo.
Ni siquiera el adiós.

jueves, 26 de marzo de 2015

A la Agraria en bicicleta

Hoy me desperté con un día soleado hermoso, y después de sacar a pasear a mi perro, estaba tirada en mi cama haciéndome la pregunta de todos los días: "¿qué me pongo?"

De pronto, recordé que no había roto el billete que tenía y que no me alcanzaba para ir en combi, "gg supongo, iré en bici, aparte las endorfinas serán buenazas para mí" -porque la universidad ya me está arrastrando un poco al hoyo y darks-. 

Así que decidí aprovechar el sol, bañarme en bloqueador, ponerme mi ropa de deporte y sacar mi bici para ir a La Molina.

WORST. DECISION. EVER.

Subí a la bici y vino la primera pregunta "¿debería inflar las llantas?", dudé pero opté por hacerlo y fui al grifo. Al llegar ahí decidí no pedir ayuda y hacerlo sola, total I'm a strong independent woman who don't need no man. Así que me agaché, quité la tapita de la llanta y ¡lo logré! ¡bien!... y luego llegué a la segunda llanta. Sintiéndome increíblemente realizada, quise repetir el procedimiento. Tapa, cosaquelanzaaire, cosaquerecibeaire. Pshhh pshhh. Y no. Ok, una vez más. Pshhh pshhh. No. Csm la estoy desinflando. "Señoooooor..." -I'm a strong independent woman who knows when to ask for help.

En fin, comencé a montar y noté la gran diferencia entre hacerlo con llantas bien infladas y no, y me puse a pensar en todas esas cosas que se van desgastando poco a poco y no haces nada por arreglarlas porque no notas la diferencia hasta que por fin un día lo llevas al estado en el que siempre debería estar y es lo mejor del mundo y te pones a pensar por qué no lo hiciste antes. Me recordó a esa analogía de que si pones a una rana en agua hirviendo saldrá saltando pero si la pones en una olla con agua y vas subiendo la temperatura se quedará adentro hasta morir. Así pero con llantas de bici.

Seguí montando, agradecida de que me cedan el paso, cantando Taylor Swift como siempre. Comenzando a sudar. "Usu, qué bueno que traje agua fría".

Pronto comencé a sentirme más cansada de lo normal, me comenzó a faltar la respiración. "Tomaré un poco de agua."

Seguí montando cuando me encontré con una Cuarenta Integrada y me hizo pensar en eso que debes sentir al estar en el mar en un botecito y que una ballena gigante pase a tu costado, porque esa combi no deja nada de espacio en la pista a su lado para que montes y solo esperas que no te aplaste de un movimiento. Pero pasé.

Cruzando la embajada de EEUU comencé a sentirme en extremo cansada y no entendía porqué si había hecho esa misma ruta hace un mes sin problemas, y todo el ciclo pasado también la hice sin problemas. No entendía nada, pero ya sentía que quería morir un poquito.

Seguí montando y frente a Pio XII tuve que parar. ¡Siempre puedo hacer esta ruta sin parar! Pero no, hoy no. A todo esto, quería música empiladora, pero mi iPod shuffle está medio malogrado hace más de un año y no puedo cambiar de canción casi nunca, así que la situación fue así:

M.: hoe don't do it
iPod Shuffle: *plays "Neighborhood #4 (7 Kettles)"*
M.: oh my god...

Me resigné a seguir. Al rato no pude más y paré todo National Anthem. WTF M.?! ¿Dónde quedó el físico? probablemente olvidado en el verano con todas esas cervezas y esa completa falta de deporte.

Ya queriendo morir, seguí montando por el Golf, pasé por la casa de un amigo y pensé "Men, si estuviera en su casa y tuviera cómo comunicarme con él, definitivamente le pediría que me preste su ducha y una cama para morir", pero, alas, no era el caso así que me tiré en un pasto por ahí a morir un rato.

Ahí tuve una conversación conmigo a lo Gone Girl. "What are you thinking? How are you feeling? What have we done to each other? What will we do?" ¡¿QUÉ ME HE HECHO?! ¡¿qué voy a hacer?! Tirada en ese pasto, ya sin agua y condenada a un destino seguro de definitivamente tener que llegar a la universidad, encima tarde -así que por las puras todo- me puse a pensar en Amy y cómo había gonegirlneado a su esposo y pensé que el tipo realmente lo merecía pero la idea de matarte solo para cagarle la vida a otra persona ya me parecía muy excesiva, porque there's no revenge like success y no pues, eso no es. No vale la pena matarte por un huevón así (ni por nadie más, pero bueno). No lo haría pero la entiendo. En fin. 

 Seguí montando, cuesta arriba nomás, ya casi había pasado lo peor. Pensé en todos los amigos que iban diariamente en bicicleta a la universidad, en lo realmente admirable que es la gente que va desde la Av. La Marina o San Isidro, desde la parte de arriba de Las Viñas o Los Álamos, y cómo soy un común mortal que a las justas podía sostener su peso en ese momento, pero seguí y llegué.

Y me divertí tanto hablando conmigo que decidí escribirlo acá pero ya no sé si era tan chistoso o era solo yo que nunca había sentido tantas ganas de vomitar haciendo ejercicio. 

Sobreviví, de todos modos.

Ya de regreso me puse a pensar en si realmente había sido la peor decisión que tomé en mi vida y me di cuenta de que no, probablemente era la cuarta, pero las tres primeras quedarán para mí.

Y el regreso fue hermoso, 20min con el aire en la cara, el sol que no quemaba mucho y cantando Taylor Swift a todo pulmón. Hizo que valga la pena la ida. No mentira, no lo hizo, pero me gusta pensar que un poquito sí.

Y sé que eventualmente recordaré esto con cariño y volveré a hacerlo y ¡pobre ilusa!
M. del futuro, M. del presente te pide que por favor esperes a que baje el sol antes de volver a mandarte de esta manera. Y lleva más agua. 

Comenzamos los diarios de bicicleta.