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miércoles, 6 de mayo de 2015

Crónica de Ed Sheeran en Lima

Bueno, han pasado dos semanas. Realmente tenía la esperanza de poder escribir esto antes, pero con toda la emoción y falta de tiempo/computadoras, recién tengo la oportunidad de sentarme a plasmarlo. Esperemos que tener un playlist de Ed Sheeran sonando en el fondo ayude a retratar la felicidad que sentí ese día.

Normalmente después de un concierto lo último que quiero hacer es seguir escuchando al artista. Salgo y siento que ya cumplí con todo lo que tenía que escuchar, obviamente demasiado feliz de haberlo escuchado en vivo, pero después de semanas de preparación, medio que ya es suficiente. Sé que no soy la única que se siente así. Sin embargo, con Ed pasó todo lo contrario: salí y lo primero que quise hacer fue comprarme todos los discos y escucharlos todo el día, mentira, quería ir de fiesta con él, pero fue lo segundo.

En fin, la cosa es que el concierto fue mucho mucho más de lo que esperaba, y fui medio que por la gracia divina. 

Durante gran parte de mi vida fui una snob musical y me quise creer por encima de géneros como el reggeaton, la cumbia y personajes como Miley Cyrus y Ariana Grande, pero ya hace unos años decidí darme la libertad de escuchar todo y aceptar que no existe tal cosa como un placer culposo. Al diablo, me gustan y ya. No estoy por encima de nada y no tiene nada de malo que disfrute de esto. Así que bueno, me encanta Ed Sheeran, rajen de él todo lo que quieran. Pero no, en verdad no porque es bien chévere. Al punto:

Hace unos meses estaba conversando con Thalia sobre el concierto y cómo se habían acabado las entradas en 4horas, decidieron poner más a la venta y en general sobre él. Inevitablemente salió el "a mí me gusta mucho pero gg, soy pobre", -"a mí también pero tampoco tengo plata", -"deberíamos tratar de ir por lo menos a tribuna :(" y así, pasaron los meses, sin plata ni entradas.

Flashforward a hace unas semanas, mi hermano mayor, Edu, entra a mi cuarto y pregunta: "M., ¿qué tanto quieres ir al concierto?" -"Lo suficiente como para pedirle entradas a un amigo que trabaja en radio, no veo hace años y quedar pésimo al respecto, sorry Daniel" -"¿Quieres que te regale 2 entradas Platinum por tu cumpleaños adelantado -que recién es en julio-?" -"¡POR FAVOR!". Obviamente sabía con quién compartirlas y después de una llamada telefónica la felicidad inundó este vecindario.

21 de abril. 
Con nuestro limitado conocimiento de la discografía -más que todo singles- el mayor propósito de la noche era cantar Drunk borrachas y llorar en Thinking out loud.

Nos encontramos con una amiga y la mismísima hermana de Thalia apenas llegamos, y nos dispusimos a pasarla bien y tratar de estar decentemente adelante sin ser aplastadas por la multitud. 

 Lo primero que me sorprendió fue que el escenario estaba vacío, salvo por un parante y un micrófono. "Ok, chévere que seas solista pero nunca t como para tener a tu banda escondida"- pensé. 

Lo segundo, fue que solo vendían Miller chiquita a 12 soles y por tanto el primer propósito de la ida no se cumpliría. 

Lo tercero, el público era mucho más variado de lo que esperaba, señoras de 40 y pico con la cara pintada, polos de la bandera británica y muchos más hombres de lo que había esperado. Lo que sí, la mayoría adolescente, mi primer concierto de tantos adolescentes y de tantas mujeres (la desproporción seguía siendo grande, solo no tanto como esperaba). 

Comenzó el concierto y solo salió el pelirrojito por el que todos enloquecieron, incluída yo. ¡EEEEED, HAZME UN HIJO!- se escuchaba a diestra y siniestra. Más aún: EEEED, I LOVE YOUUU!

La emoción abundaba. 

Comenzó con "I'm a mess" seguida de "Lego House", a lo que yo tenía que voltear a preguntar "¿que canción es esta?" a cada rato y me convertí en esa persona que odias porque sientes que no merece estar adelante cuando tú te sabes todas las canciones y estás atrás. YOLO, esta vez me tocó a mí. 

Estaba emocionadísima cuando cantó "Drunk", imposiblemente rápido como para seguirlo, pero todavía me preguntaba de dónde salía la música, porque seguía él parado ahí, solito, con su guitarra acústica. Hasta que lo explicó; era un one man show: con ayuda de una estación de pedales que le permitían hacer loops, grababa toda la canción sobre el escenario e iba repitiendo las partes y juntándolas para replicar el sonido que escuchabas en el disco. Primero golpeaba la guitarra con sus manos para hacer la percusión, la ponía en loop, luego hacía la base de la guitarra, volvía a repetir, iba grabando los coros, los solos; todo él solito y en el momento. Yo estaba estupefacta, ya era demasiada genialidad para mí que a las justas puedo tomar agua y caminar al mismo tiempo, ¡y eso! Ese detalle fue lo que realmente elevó el concierto a otro nivel.

En "Give me love", una de mis favoritas, pidió que la mitad del público a su derecha cantara el "my-my" grave, y a la otra mitad que lo cante agudo, y así nosotros fuimos sus coros. Ya era demasiado. Otro punto a favor fue que tocó canciones que no tocó en otros lugares, como "All of the stars", y nos mandó la clásica "son el mejor público que he tenido", pero esta vez le creí.

Fue una linda noche de baladas, folk, e increíblemente rap. Una de mis partes favoritas fue cuando cantó "You need me, I don't need you" y a la mitad se mandó con una interpretación de "In da club" de 50 Cent inmediatamente seguida de "Fancy" -Iggy Azalea ft. Charlie XCX-, todo imposiblemente rápido como para seguirlo, para coronarse con una de mis letras favoritas "they say I'm up and coming like I'm fucking in an elevator!". Ya muy maestro pues.

Terminó con "Sing" como predije, para cerrar el evento con todos los asistentes cantando y saltando a más no poder, y dejándonos con una sonrisa que 15 días después sigue en su sitio. Salí pensando que volvería a verlo fácil mañana, que ya quiero que regrese e iría mil veces más porque fue así de increíble. Su interacción con el público fue siempre linda y se notaba que realmente disfrutaba tocar, y que todos realmente disfrutábamos estar ahí con él y sabíamos que vivíamos algo único, mucho más de lo que yo esperaba. 

De todos modos recomiendo que vayan a verlo si tienen la oportunidad de hacerlo, y escuchar sus discos que están tan al alcance de la mano como Youtube o Spotify. Por mi parte, los dejo con algunas de mis favoritas (que poner muchos videos es pesado pero estuvo bravazo y me encantan).

Drunk


Que por cierto me llevó a dibujar esto: 



Thinking Out Loud porque la coreografía *_*



Y Give Me Love porque me encanta la letra y su voz rasposa gritando "Give me love!". Ámame pues ctm. Y ya pues.



Gracias Edu y Ed csm
 

domingo, 19 de abril de 2015

el destino no existe

el destino no existe
todas esas cosas que siempre me hicieron tratar más
creer que era especial
único
todas esas cosas que me hicieron quedarme
y me hicieron pensar que esto no se iba a repetir
que esto significaba algo
todas

solo fueron coincidencias.

el destino no existe.

no existen fuerzas más grandes en el universo
no existe un plan que se desarrolla ante mis ojos
un misterio que alguien conoce y yo no
eso que nos hace querer creer que esto es más grande que uno
todo eso
eso que me hizo creer
no existe.

todo son coincidencias.
la suma de muchas acciones
influencias
nada
más
que 
coincidencias.

El destino no existe
y
aceptarlo
me hizo dueña del mundo.

miércoles, 1 de abril de 2015

Fin

No cambiaría ni un segundo en el mundo contigo.
Ni siquiera el adiós.

jueves, 26 de marzo de 2015

A la Agraria en bicicleta

Hoy me desperté con un día soleado hermoso, y después de sacar a pasear a mi perro, estaba tirada en mi cama haciéndome la pregunta de todos los días: "¿qué me pongo?"

De pronto, recordé que no había roto el billete que tenía y que no me alcanzaba para ir en combi, "gg supongo, iré en bici, aparte las endorfinas serán buenazas para mí" -porque la universidad ya me está arrastrando un poco al hoyo y darks-. 

Así que decidí aprovechar el sol, bañarme en bloqueador, ponerme mi ropa de deporte y sacar mi bici para ir a La Molina.

WORST. DECISION. EVER.

Subí a la bici y vino la primera pregunta "¿debería inflar las llantas?", dudé pero opté por hacerlo y fui al grifo. Al llegar ahí decidí no pedir ayuda y hacerlo sola, total I'm a strong independent woman who don't need no man. Así que me agaché, quité la tapita de la llanta y ¡lo logré! ¡bien!... y luego llegué a la segunda llanta. Sintiéndome increíblemente realizada, quise repetir el procedimiento. Tapa, cosaquelanzaaire, cosaquerecibeaire. Pshhh pshhh. Y no. Ok, una vez más. Pshhh pshhh. No. Csm la estoy desinflando. "Señoooooor..." -I'm a strong independent woman who knows when to ask for help.

En fin, comencé a montar y noté la gran diferencia entre hacerlo con llantas bien infladas y no, y me puse a pensar en todas esas cosas que se van desgastando poco a poco y no haces nada por arreglarlas porque no notas la diferencia hasta que por fin un día lo llevas al estado en el que siempre debería estar y es lo mejor del mundo y te pones a pensar por qué no lo hiciste antes. Me recordó a esa analogía de que si pones a una rana en agua hirviendo saldrá saltando pero si la pones en una olla con agua y vas subiendo la temperatura se quedará adentro hasta morir. Así pero con llantas de bici.

Seguí montando, agradecida de que me cedan el paso, cantando Taylor Swift como siempre. Comenzando a sudar. "Usu, qué bueno que traje agua fría".

Pronto comencé a sentirme más cansada de lo normal, me comenzó a faltar la respiración. "Tomaré un poco de agua."

Seguí montando cuando me encontré con una Cuarenta Integrada y me hizo pensar en eso que debes sentir al estar en el mar en un botecito y que una ballena gigante pase a tu costado, porque esa combi no deja nada de espacio en la pista a su lado para que montes y solo esperas que no te aplaste de un movimiento. Pero pasé.

Cruzando la embajada de EEUU comencé a sentirme en extremo cansada y no entendía porqué si había hecho esa misma ruta hace un mes sin problemas, y todo el ciclo pasado también la hice sin problemas. No entendía nada, pero ya sentía que quería morir un poquito.

Seguí montando y frente a Pio XII tuve que parar. ¡Siempre puedo hacer esta ruta sin parar! Pero no, hoy no. A todo esto, quería música empiladora, pero mi iPod shuffle está medio malogrado hace más de un año y no puedo cambiar de canción casi nunca, así que la situación fue así:

M.: hoe don't do it
iPod Shuffle: *plays "Neighborhood #4 (7 Kettles)"*
M.: oh my god...

Me resigné a seguir. Al rato no pude más y paré todo National Anthem. WTF M.?! ¿Dónde quedó el físico? probablemente olvidado en el verano con todas esas cervezas y esa completa falta de deporte.

Ya queriendo morir, seguí montando por el Golf, pasé por la casa de un amigo y pensé "Men, si estuviera en su casa y tuviera cómo comunicarme con él, definitivamente le pediría que me preste su ducha y una cama para morir", pero, alas, no era el caso así que me tiré en un pasto por ahí a morir un rato.

Ahí tuve una conversación conmigo a lo Gone Girl. "What are you thinking? How are you feeling? What have we done to each other? What will we do?" ¡¿QUÉ ME HE HECHO?! ¡¿qué voy a hacer?! Tirada en ese pasto, ya sin agua y condenada a un destino seguro de definitivamente tener que llegar a la universidad, encima tarde -así que por las puras todo- me puse a pensar en Amy y cómo había gonegirlneado a su esposo y pensé que el tipo realmente lo merecía pero la idea de matarte solo para cagarle la vida a otra persona ya me parecía muy excesiva, porque there's no revenge like success y no pues, eso no es. No vale la pena matarte por un huevón así (ni por nadie más, pero bueno). No lo haría pero la entiendo. En fin. 

 Seguí montando, cuesta arriba nomás, ya casi había pasado lo peor. Pensé en todos los amigos que iban diariamente en bicicleta a la universidad, en lo realmente admirable que es la gente que va desde la Av. La Marina o San Isidro, desde la parte de arriba de Las Viñas o Los Álamos, y cómo soy un común mortal que a las justas podía sostener su peso en ese momento, pero seguí y llegué.

Y me divertí tanto hablando conmigo que decidí escribirlo acá pero ya no sé si era tan chistoso o era solo yo que nunca había sentido tantas ganas de vomitar haciendo ejercicio. 

Sobreviví, de todos modos.

Ya de regreso me puse a pensar en si realmente había sido la peor decisión que tomé en mi vida y me di cuenta de que no, probablemente era la cuarta, pero las tres primeras quedarán para mí.

Y el regreso fue hermoso, 20min con el aire en la cara, el sol que no quemaba mucho y cantando Taylor Swift a todo pulmón. Hizo que valga la pena la ida. No mentira, no lo hizo, pero me gusta pensar que un poquito sí.

Y sé que eventualmente recordaré esto con cariño y volveré a hacerlo y ¡pobre ilusa!
M. del futuro, M. del presente te pide que por favor esperes a que baje el sol antes de volver a mandarte de esta manera. Y lleva más agua. 

Comenzamos los diarios de bicicleta.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Problemas con el consumo

Tengo grandes problemas con el consumo de muchos productos, y voy a desbaratarlos ahora.

Crecí pensando que las drogas estaban mal gracias a las fuertes campañas del gobierno, mis padres, la iglesia y el colegio. El acuerdo era ese: las drogas te arruinaban la vida y ya. Conforme fui creciendo me vi en situaciones en las que incluso rompí lazos con personas importantes porque no podía tolerar en lo absoluto el consumo de ciertas drogas, y eso me llevo a preguntarme ¿qué es lo que hace tan inflexible esta postura? Particularmente, con respecto a la cocaína.

Principalmente me molestaba que era usada para no sentirse borracho o "que te pare", y eso me parecía no querer hacerte responsable de tus actos. O sea, si quieres estar parado, toma menos, no te metas drogas. Pero, me di cuenta de que esa no era una razón válida, porque al final cada uno hace lo que quiere si no le hace daño a los demás. Lo que en realidad me jodía y jode aún hoy es lo egoísta que es consumirla. Y no en el sentido "tu mamá se va a poner triste si se entera de que la consumes, piensa en tu familia" sino por el hecho de que el proceso de producción y distribución es uno marcado fuertemente por sangre y destrucción.

La cocaína se produce ilegalmente dentro de Perú, que ya se ha convertido en el mayor productor a nivel mundial, y para obtener este producto se usan cantidades descomunales de químicos altamente tóxicos, es un proceso extremadamente ineficiente, y por el hecho de darse ilegalmente no existe un tratamiento adecuado de residuos. Además, por ser de elaboración clandestina, los laboratorios se encuentran en lugares definitivamente no aptos para la producción de este tipo de sustancias, véase en la selva -llevando a la deforestación, pérdida de bosques primarios y cambio de uso de suelos sin evaluación previa ni plan de recuperación- cerca de ríos donde se arrojan los desechos -lo que lleva a la contaminación de la fuente de agua principal de muchos animales, plantas y personas, poniendo en riesgo su supervivencia. Y esto principalmente en el tema ambiental.

En el aspecto social la producción de cocaína y su posterior tráfico llevan a grandes actos de violencia por parte de los narcotraficantes que no dudan en matar a civiles y militares, alianzas entre narcotraficantes y terroristas, desplazamiento forzoso de nativos, trata de personas y pésimas condiciones laborales llegando a la esclavitud.

¿Y todo para qué? Para que un montón de chicos con dinero que nunca van a tener que sufrir las consecuencias directas de la producción puedan jalar unas líneas para sentirse parados y poder seguir toneando en paz.

No pues, es extremadamente egoísta consumir algo tan dañino para el mundo solo porque tienes el dinero para pagarlo, cuando nunca vas a poder pagar el precio real de lo que aspiras.

Obviamente la situación podría mejorar si se legalizara, podría regularizarse y volver más eficiente la producción, recaudar impuestos, mejorar la situación del país con ese dinero. Pero la legalización no va a pasar porque ¡kha horror, como vamos a aceptar algo tan malo, seria como decir que está bien!

Perú pls.

-Nah mentira, también porque la cantidad de dinero que se mueve en ese mercado es inmensa y obvio muchísimas empresas formales y políticos se benefician con él por lo bajo.

De todos modos legalizar no garantiza que la producción será buena para el planeta porque casi todo lo que consumimos tiene un impacto negativo -obvio menos significativo que el caso anterior que es bastante preocupante y extremo.

Tengo problemas similares con los cigarros, aunque ahora ya no con que la gente los consume porque cae en hipocresía de mi parte.

El tabaco es un monocultivo en limpio que también lleva a la degradación de los suelos y el cambio de uso de los mismos, muchísimas veces sin incluir dentro del precio final la recuperación de la tierra sino simplemente el costo del terreno o la producción de la cosecha en particular. Y después tienes que tomar en cuenta los árboles talados para hacer las cajas, el agua consumida para que estos crezcan, la cantidad de carbono que ya va a ser liberado a la atmósfera por su tala, por el transporte utilizado para movilizar el producto listo, entre otros; es decir, por lo que conlleva la producción en si. Pero, como digo, no es justo que me la agarre con los cigarros cuando estoy dispuesta a tomar una Coca Cola sabiendo que producir un litro cuesta 35L de agua. O comer atún sabiendo la cantidad de tortugas marinas, tiburones y delfines que mueren ahogados en las redes como daño colateral de la pesca. Y eso sin profundizar en el impacto sobre las personas que participan en la producción bajo condiciones laborales deplorables o se ven afectadas indirectamente.

Ser un consumidor responsable es extremadamente pesado. Estamos acostumbrados a  que si tenemos el dinero suficiente para pagar el precio en la etiqueta, merecemos consumir sin mayor preocupación. Y si no tienes el dinero, piña, algo debes haber hecho mal. Estamos completamente insensibilizados a la realidad de los demás, y peligrosamente despreocupados sobre el efecto que tiene nuestro consumo sobre la capacidad de recuperación del planeta y las especies. Total, YOLO.

¿Qué implica ser un consumidor responsable? Sacrificio. Sacrificio de la comodidad. De tiempo. Prefiero tomar una gaseosa y tirar la botella en el tacho que ir a un tacho de reciclaje, aunque quede a dos cuadras de mi casa. Prefiero ir a un tacho de reciclaje que tomar en una botella retornable porque qué flojera y qué incómodo tener que devolverla.

Estamos acostumbrados a lo inmediato.

Solo miren la cantidad de plástico que llevan a casa con cada compra. ¿Necesitas una bolsa más? No, la verdad no. Pero ya me la dieron en la caja y me olvide de traer mi bolsa de tela y cada cosa que compre viene en su propia bolsa o en un pedazo de tecnopor (¡microplástico!) forrado en plástico autoadhesivo y todo esto va a ser utilizado por mí tres minutos y va a flotar mas de 500 años en el mar o va a terminar dentro de la barriga de una ballena. Pero tú -y yo- no vamos a ver la isla de plástico gigante que flota en el Pacífico Norte ni nos vamos a morir de inanición con el estómago lleno de plástico. YOLO.

Hay demasiados aspectos del consumo en los que estamos realmente jodidos:
1. Porque estamos adormecidos y acostumbrados a tener todo al alcance de la mano, sino, qué flojera.
2. Porque estamos dispuestos a sacrificar la calidad de vida de los demás para mantener la nuestra, qué chch voy a pagar extra para asegurarme de que el agricultor tenga una paga justa o de que neutralizo el carbono consumido para producir lo que compro
3. Porque nunca nos vamos a enterar de esto si no nos sentamos a investigar, casi nadie te va a decir cuánto cuestan realmente las cosas. Y si te lo dicen, te van a dar un costo máximo social, porque nunca se toma en cuenta a la Tierra dentro de la economía a pesar de que toda producción esta íntimamente ligada a la misma y la sostenibilidad depende de la naturaleza y el trato que le damos. Siempre se habla como si los recursos fueran inacabables y sostenibles independientemente de la explotación y no se toma el costo ecosistémico de las cosas.
4. Porque estamos criados para consumir ciegamente. Porque se crean traumas alrededor del consumo: tienes que verte más bonita, estar más flaca, tener el último celular, etc., y nuestro valor y felicidad están ligados a lo que tenemos y cómo nos vemos, y se vuelve tan importante para la identidad que se pierde la capacidad de analizar si este consumo es correcto porque se ve como necesario e indispensable.
5. Porque la sociedad fue construida en forma de jerarquía y creemos que si estas en un nivel más bajo probablemente te lo mereces por ser flojo sin analizar que esto es consecuencia de años y años de conquista, opresión y explotación

Hoy estaba pensando en que es realmente una cagada que mi perro tenga mejor estilo de vida que una gran parte de los niños del Perú. Nunca se va a enfermar sin recibir el tratamiento adecuado, nunca va a pasar frío, siempre va a tener la mejor comida posible. Y todo bien con adoptar un animal y cuidarlo. Pero, ¿qué dice de nosotros que las mascotas vivan mejor que las personas? Y, ¿por dónde se cambia esta realidad? Y no me refiero a disminuir la calidad de vida de las mascotas, sino mejorar la vida de las personas.

Y también estaba pensando en que es una cagada que yo, como futura ingeniera ambiental y supuestamente persona preocupada por el planeta, sigo siendo una consumidora irresponsable. Sí, reciclo, a veces. Monto bici para transportarme, uso transporte público, comparto mis taxis. Pero sigo siendo una consumidora extremadamente irresponsable. No me encargo de manejar bien mis residuos, muchas veces no reduzco el uso de plástico todo lo posible porque olvido las bolsas de tela, no creo conciencia ambiental siempre ni doy el mejor ejemplo.

Y no, no es exigirme demasiado.

El punto de esto es que la próxima vez tratemos de ser un poco menos egoístas al momento de consumir, y pensemos realmente en lo que cuesta vivir de la manera en la que lo hacemos y busquemos cómo mejorar, aunque sea un poco, porque de hecho es difícil cambiar costumbres tan arraigadas. Así que algunos consejos:

1. Desconecten las cosas que no usen y apaguen las luces cuando salen de los cuartos. La producción de energía también es un problema grande a nivel mundial y tiene un fuerte impacto no solo sobre la atmósfera sino también sobre los pobladores que se ven desplazados para construir hidroeléctricas -que ni siquiera se van a ver beneficiados por estos proyectos- y los ecosistemas que se pierden porque deben ser inundados para poder satisfacer nuestra demanda, que es excesiva porque muchas veces se debe a desperdicios por flojera.
2. Reduzcan el consumo de todo. Racionalicen mejor el consumo de agua al momento de bañarse o lavar, cierren el caño para enjabonar. Y prioricen en los empaques. Por ejemplo, usen bolsas de tela reusables en vez de papel; papel en vez de vidrio; vidrio en vez de plástico.
3. Reciclen, hay tachos de reciclaje en todos los supermercados, bastantes grifos, varias municipalidades ofrecen programas de segregación en el origen (o sea separa la basura en tu casa para que puedan reciclar más fácilmente), así como tachos de segregación en parques, oficinas, etc. Plus: ¡el reciclaje ayuda a diversas asociaciones! Así que puedes hacer bien no solo a la Tierra sino también a personas. Ou yeah.
4. Usa menos carro particular, más transporte público (aunque en Lima es infernal) o bicicleta. Lo bueno de Lima en bicicleta es que la ciudad es bastante centralizada y las distancias no son tan grandes, ni cuenta con pendientes tan pronunciadas. Lo malo es que la gente maneja salvajemente y la cantidad de ciclovías que existen es casi nula por lo cual es muy importante usar casco, luces delanteras y traseras, implorarle a los dioses que te protejan y exigirle a los alcaldes que cambien esta situación.
5. Reduce el consumo de carne porque el impacto de esta sobre el ambiente es realmente preocupante en cuanto a huella hídrica y uso de tierras, espero profundizar sobre seguridad alimentaria en otro momento.
6. Consume local: respeta las vedas, aprovecha los productos de temporada, y también aplica esto para la ropa porque ahorras los gastos de transporte e impulsas la industria local.
7. Trata de motivar a más personas a ser consumidores más responsables (dudo que sea posible consumir completamente responsable en una sociedad capitalista -quizás la única manera sea alejarse de todo-) y trata de mantener estas ideas en mente a la hora de consumir.

La idea es salir un poco de nosotros mismos, con la inmediatez de todo es difícil mantenerlo en mente, pero no imposible, y realmente es necesario. Trata de analizar el recorrido de cada cosa que consumes y analiza tu impacto sobre el mundo, por lo menos en un día. No puedo expresar suficientemente lo importante que es mejorar nuestro consumo y lo crítica que es la situación actual. Así que por favor, por favor, traten de tener estos consejos en mente y averiguar más por su cuenta. Cambiar el estilo de vida es pesado, pero no es imposible, y es nuestro deber con el mundo ser siempre mejores con él. 


miércoles, 21 de enero de 2015

I wanna get better


Día 1.

Siempre que la salud mental dependía exclusivamente de uno mismo, después de todo, it's all in your mind. Pero quizás, solo quizás, a veces existir es más difícil, aún sabiendo que si te levantas un día y decides cambiar, deberías poder. 
¿Pero qué pasa cuando te repites esto mil veces pero sigues tirado en tu cama? Cuando pasas horas diciéndote "Si no me levanto ahorita, la cago", "si no comienzo a pintar, voy a arruinarlo todo", "debería hacerlo ya", pero no te mueves, solo no te mueves.

Los últimos meses los pasé así, tirada. Perdí toda sensación del deber. "Debería hacer el informe", "debería pintar", "debería hacer deporte", "debería alistar mis cosas", debería. Sin embargo, no. Paralizada. No hice nada. Y siempre pude no hacer nada, o hacer poco, y salvarlo al final, pero esta vez ya no pude. Porque nisiqueira pude pararme para salvarlo. Solo me quedé tirada, viendo todo hundirse. 

Y da miedo. ¿Qué pasa si ya no soy capaz? ¿Si ya no soy inteligente? ¿Si aún dando lo mejor de mí no puedo lograrlo? ¿Todavía quiero lo que quise? Creo que sí. ¿Todavía me importa? La meta sí. ¿Por qué no me esfuerzo para alcanzarla? Porque estoy tirada. ¿Por qué estoy tirada? Porque no puedo lograr que me importe lo suficiente. 

¿Quiero mejorar? Sí. ¿Voy a mejorar? Ahora no lo creo. Debería poder sola. Debería.

Solía estar motivada. Solía sentarme a trabajar, pasar fines de semana haciendo proyectos, avanzando las cosas, enseñándole a otros y tratando de motivarlos. Ahora no puedo sentarme. Siempre siento que podría estar haciendo algo más divertido. Perdí el sentido del deber y pasé demasiado a vivir en el ahora y las satisfacciones instantáneas. Y aún escribiéndolo ahora y sabiendo que está mal, no me veo cambiándolo. No veo la constancia, no veo el compromiso. Ni aunque lo buscara, no lo veo. Pero sé que, objetivamente, debería poder.

Esta vez no lo haré sola. Porque debería poder, pero veo que no quiero, y sola siempre encuentro justificación para no hacerlo. Y no quiero seguir tirada, pero no veo otro camino. Me da miedo no ver otro camino, pero sé que existe y debo tomarlo. 

I wanna get better.

miércoles, 14 de enero de 2015

Todavía tengo miedo

Todavía tengo miedo
de que me quieran demasiado
de ver a tus ojos y que no me quieran suficiente
de querer que me quieras más
de quererte más
de querer.


Tengo miedo de necesitarte
de querer que estés ahí siempre
o de que no estés ahí
o de que estés pero no a mi lado
o que no quieras estar a mi lado
o de no querer que estés.

Más de olvidarme de mí.


Todavía tengo miedo de todo
de todo lo que no existe
y anhelo que exista
y no dejo existir


Todavía tengo miedo.