sábado, 17 de octubre de 2015

Un mes en Lima Yoga

Hace poco más de un mes decidí por fin registrarme a Lima Yoga, aprovechando que el primer mes costaba S/.150 e incluía una hora de clases todos los días, y existe un local a una distancia caminable de mi casa. 

No había notado lo fuera de forma que estaba hasta hace unos meses, cuando me pesé después de mucho y quedé horrorizada, ¡no me estaba imaginando esos rollos! Y con razón, dejé de hacer deporte hace mucho y supongo que se acabaron los pasivos deportivos. Además, mi dieta no ayudaba para nada, pues entre gaseosas y cervezas consumía demasiadas calorías que nunca buscaba quemar. 
En fin, decidí que el yoga era un buen comienzo por no ser demasiado duro pero igual permitirme ejercitarme.

Decidí comenzar probando el estilo tradicional, quería practicar Power Yoga porque sería mejor para perder peso pero, al no saber absolutamente nada de la disciplina, necesitaba una base. 

La primera clase no podía dejar de reír pues el instructor nos dijo que respiremos y estemos presentes en el momento, que dejemos de pensar en las cosas del pasado o futuro, ¡JA! ¡como si mi cabeza pudiera hacer eso! 

En verdad no tenía idea de cómo cambiarían las cosas en un mes.

Después de esos 30 días noté muchos cambios, algunos de los cuales fueron:


1.  ¡Bajé de peso!: Todavía estoy lejos de mi peso ideal pero por lo menos comencé a deshacerme de esos kilos de más que tanto me fastidian.

2. Puedo estar más presente: pensé que era broma y nunca lo lograría, pero con el pasar de las clases me fui dando cuenta de que cada vez podía estar más concentrada en mi práctica, y eso también se aplicó en el resto de mi vida.
3. ¡Menos pensamientos negativos!: Un día tuve un pensamiento malo, como de costumbre, pero a diferencia de lo que hago siempre que es darle vueltas a las cosas y sentirme mal, de pronto me encontré respirando hondo y dejándolo ir. Ahí me di cuenta de que esto estaba afectándome a un nivel más profundo.
4. Mejor actitud en general: Dejar de lado los pensamientos negativos también me ayudó a no proyectarme en situaciones conflictivas, y más bien buscar resolver las situaciones antes de que se conviertan en conflictos, en otra entrada profundizaré sobre eso. 
5. Más elasticidad: por fin estoy volviendo a ser elástica, cosa que perdí cuando dejé de escalar, y realmente era una pena. Ahora poco a poco puedo llegar cada vez más lejos :)
6. Estoy más cómoda con mi cuerpo: Que no es lo mismo que haber bajado de peso. Hay cosas que no me gustan (como los pies, ergh) que estoy aprendiendo a querer ahora que practico yoga. Ver a tu cuerpo no solo como algo que vistes sino como algo con lo que puedes lograr metas es muy satisfactorio y te ayuda a apreciarlo mucho más. 
7. Soy más organizada: Tener una hora al día de clases (elegí las 7pm casi siempre) me ayudaba a distribuir mi horario en bloques y saber que contaba con tiempo limitado para realizar las actividades. Tener todas las horas libres hacía que posponga todo y al final termine haciendo las cosas contra reloj. ¡Me organicé tanto que hasta pude ir en parciales sin comprometer mis estudios! Aprendí que siempre tienes tiempo, solo hay que ajustarse. Así que todo bien. 

Ahora, otros detalles útiles sobre lo que fue este mes:

Locales:
Probé tres locales de los siete que tenían por diferentes motivos. Estos fueron:
-Chacarilla: Aquí pasé la mayoría de horas porque me queda súper cerca y tomé dos tipos de clases. Algunos días hice yoga tradicional con Diego, otros Hatha con Solange (que es un amor amor amor) y un día Hatha con Karla -que me sacó la mugre pero fue buenazo. Las clases siempre fueron divertidas porque las señoras que iban son bien chistosas y se toman la práctica con humor. 
-Surco (Higuereta): Aproveché para ir el feriado porque Chacarilla no abría y me gustó mucho porque pude ir en bicicleta y la clase fue retadora. El salón estaba lleno pero siempre fue cómodo y nunca me sentí fuera de lugar ni ignorada por la instructora.
-La Molina: Aproveché para ir esta semana porque como estaba en parciales no tenía clases en las mañanas después de mis exámenes, además era buenazo para relajarme después de tanto estudio. Tuve la oportunidad de estar en tres clases diferentes de Power Yoga y las tres me tuvieron sudando toda la hora y media. La gente de este local era mucho más pro que la de los otros locales, definitivamente me equivoqué al subestimarlas por su edad o talla. Me recordaron que no hay que juzgar por las apariencias y que soy un pequeño bebé yogui aún. También podía ir en bicicleta y eso siempre me pone de buen humor :)

Estilos:
Probé tres estilos con una amplia variedad de profesores, en orden fueron:
-Tradicional: Fue bueno para comenzar a practicar aunque no sudaba nada. De todos modos, no era tan fácil como pensé que me sería y tuve que quedarme en este por más tiempo del que me habría gustado ya que recién estaba aprendiendo las poses, a respirar bien y recuperando mi flexibilidad. Definitivamente lo recomiendo para comenzar. 
-Hatha: Es parecido a tradicional pero la respiración es diferente, es lento y podrías subestimarlo por eso pero sería un error, pues igual te ejercitas ya que moverse lentamente cansa muchísimo, aunque tampoco me hacía sudar. Igual la clase de Hatha me encantaba porque, como dije, la instructora era un amor y siempre te ayudaba a realizar las poses bien, aparte las lecciones nunca eran iguales.
-Power: Recién la última semana pude hacer Power Yoga, que era el estilo que quería hacer desde el comienzo. A los 10 minutos de la primera clase ya era una gota de sudor con patas, es mucho más fluido que los otros dos estilos y tienes que estar archiconcentrado para hacer bien las cosas, fue la clase que más sonrisas me sacó pues siempre me sentía muy feliz cuando podía hacer bien los movimientos. Necesitas conocimiento sobre las poses para poder practicarlo bien, por eso de todos modos debes tener una base de tradicional. 

Lo que no llegué a hacer: Hot Power, no me dio tiempo porque me demoré demasiado en pasarme a Power :(

Reflexiones finales:
Si pueden meterse a clases, ¡háganlo! 

Me ha hecho súper feliz tener la oportunidad de comenzar a practicar yoga y, aunque ahora tendré que seguir por mi cuenta porque #dinero, definitivamente es algo que no quiero dejar de hacer. Aprovechen la variedad de locales, horarios, y la comodidad de tener el primer mes a S/.150.
Es un buen complemento para otras actividades (de hecho debe ser buen complemento para la escalada porque aprendes a manejar mejor tu cuerpo) y también es muy bueno para la mente. 

Terminé el mes con una actitud mucho más positiva y orientada a lograr mis metas, y le recomiendo a todos tomarse una hora u hora y media al día para ustedes, para estar más sanos y conectados con su interior.

Acá los datos:
Lima Yoga
http://www.limayoga.com/
https://www.facebook.com/limaYoga

Eso es todo por ahora, tengan una linda semana :)