viernes, 1 de junio de 2012

Después de REC 3


Ayer fui a ver REC 3 y me quedé con un gran conflicto interno.

Realmente siento que no estoy lista para el fin del mundo.

A la mayoría de personas les gusta hablar sobre el apocalipsis zombie, cómo sería. Yo también disfruto de eso a veces, hasta tengo todo un plan de a dónde iría (aunque lo de la comida no lo tengo tan bien pensado). En fin.


El problema con REC 3 es que no hablamos de zombies sino poseídos, que saben dónde estás y no son tan torpes como uno quisiera.Y el hecho de que sea un castigo divino o algo simplemente relacionado con Dios es lo que me altera. 

No estoy lista.

Siento que tengo que confesarme desde hace tiempo pero no lo he hecho, me da miedo no oír lo que quiero. Yo interactúo siempre con el lado amoroso y comprensivo de Dios y siento que si voy a hablar voy a encontrar el lado que juzga sin piedad. Por lo menos así lo siento cuando hablo con mi madre, "así o de ninguna manera, así o infierno". Siento que hasta que no encuentre a alguien que comprenda y no juzgue, no estaré lista para el fin del mundo. Realmente no quiero ir al infierno.


Y por eso me asusta el apocalipsis, 2012, zombies everywhere; no me siento lista para morir y afrontar el juicio.


Realmente no creo que el apocalipsis se daría así. El verdadero reto de la vida es ser una persona buena y constante por 80 años, despertarte todos los días y saber que quieres hacer las cosas bien, que puedes resistir las tentaciones tanto a los 20 como a los 50. Esa es la verdadera prueba de Dios, darte toda una vida para cagarla y arreglarla y malograrlo todo de nuevo pero siempre volver al camino correcto. Es una prueba larga y cansada, pero no te van a exigir nada menos. Y eso es lo que finalmente te lleva a un juicio. Es demasiado fácil redimirte en un apocalipsis zombie cuando ya estás viendo tu muerte. 

Siento que estamos ante una crisis de valores inmensa. Me es imposible pensar otra cosa cuando leo de niños de 12 años suicidándose porque los bullean en el colegio otros niños que no tienen piedad. Me es imposible pensar en otra cosa cuando veo cómo algunas personas están dispuestas a contaminar y perjudicar poblaciones enteras solo para que ellos como individuos puedan tener más dinero. ¿De qué te sirve tanto dinero? Realmente no puedo entender esa ambición. 

Me gusta pensar en Dios en su eterna misericordia y amor, enseñándonos a querer y a querer hacer el mundo un lugar mejor. No me gusta la idea de "¡Todos serán castigados por sus acciones!" Aunque sí, habrá un juicio. Nadie sabe cuándo será el apocalipsis pero de todos modos cada uno llegará al fin a su manera. 
Y obviamente toda acción debe traer una consecuencia, pero siento que muchas veces juzgamos con demasiada fuerza cosas que no son malas y la gente que realmente causa mal es idolatrada o es pasada por agua tibia.

Al final, lo único que puedo hacer es tratar de estar lista para lo que venga, siempre.