domingo, 30 de diciembre de 2012

Perdón

El otro día estaba hablando con una amiga sobre perdonar y concluimos que existen dos clases de personas.

El primero consiste en personas que realmente olvidan, no vuelven a sacarte en cara lo que pasó y te siguen viendo con la misma mirada de amor que al comienzo. Realmente es un nuevo comienzo.

El segundo grupo dice que perdona, vuelve a tratar, pero aún tiene el trauma por lo que pasó y va a volver a mencionarlo en peleas hasta que sienta que puede volver a confiar; lo cual toma tiempo y esfuerzo de la otra parte y puede ser muy cansado.

Ella se identificaba dentro del primer grupo y yo dentro del segundo. Y sí, eso suena medio tóxico, yo creía que era del grupo de los primeros, hasta que lo viví y me di cuenta que seguía esperando a que esa persona falle porque no percibía que algo hubiera cambiado. Y justamente el problema era que tenía que confiar en mi percepción, sin saber realmente si yo tenía razón y terminó siendo una situación demasiado tensa.

Lo saludable sería que todos seamos como el primer grupo, pero implicaría que quien te cagó no se va a aprovechar de eso. Supongo que eso ya depende de quién fue y de si consideras que realmente merece tu confianza.

En fin, quería saber, ¿uds dentro de qué grupo se identifican?
Dejo una encuesta a la derecha, después de mucho tiempo :)

C'est tout.
 

6 comentarios:

Anónimo dijo...

dentro del 2do grupo.

Francisco Castañeda V. dijo...

Mejor te hago una pregunta. ¿A qué te refieres con nunca olvidar? ¿A guardar rencor, desconfiar?

M. dijo...

Sí, básicamente. Guardarlo hasta que la otra persona demuestre ser digna de confianza.

Francisco Castañeda V. dijo...

A veces pensamos que es justo guardar alguna especie de rencor por que esa falla ha generado un daño. Pero eso no me parece bueno porque lo particular del perdón es que no necesita de ningún requisito ni mejora ni solución ni aprobación ni razón para darse. Simplemente se perdona y sanseacabó.

Por lo tanto, creo que si nos guardamos algo al "perdonar" (nótese las comillas) no estamos perdonando de verdad, o mejor dicho, no perdonamos.

M. dijo...

También llegamos a eso cuando conversamos! No es un perdón de verdad.

Me gustaría llegar a eso pronto

Francisco Castañeda V. dijo...

Siempre hay que conversar con corazón y mente abiertas.

No es tan difícil, en verdad. 1ero hay que aceptar el perdón de los demás a nosotros. Muchas veces no lo hacemos.