martes, 4 de octubre de 2011

Un día después

Pensé que no me había afectado mucho el robo de ayer, después de todo esta es la mejor semana de mi vida y nada puede malograrla. Bueno.

Hoy estaba caminando con Marian al puente para que ella tome un taxi, todo normal. Yo llevaba un libro en la mano, "El mundo invisible" de Fito Espinoza, que Thalía me acababa de regalar. Todo bien, hasta que sentí que detrás mío alguien tomaba mi libro: en ese momento lo sujeté con todas mis fuerzas y sentí que me oprimía el pecho, la misma sensación que tuve anoche toda la noche. Solo era un señor que trataba de pasarme, cuya bolsa acababa de rozar mi regalo. Él me pasó, yo me quedé parada quieta abrazando el libro y abrazándome, con lágrimas en los ojos y muerta de miedo. Tuvo que pasar un rato antes de que me tranquilizara, fue feo.

Ayer lo dije, no quiero pasar por la vida con un cuchillo en la mano dispuesta a atacar. Me gusta confiar en la gente y confiar en que no me pasará nada malo. Pero hoy, cuando iba al puente temprano y pasaba por las construcciones y típicamente los obreros decían cosas, solo podía pensar "váyanse, vuelvan a sus casas y quédense ahí". Por un lado me siento completamente discriminadora, pero por otro lado tengo miedo. Injustificado hacia ellos pero miedo.

Solo podía pensar en que quería que toda esa gente regrese a su distrito y me dejen en paz. No más ambulantes, no más obreros, solo la gente necesaria para el transporte público. Pero no, el puente es un lugar con gente de todos lados, mucha gente de otro lugar se queda sentada ahí vendiendo periódico o simplemente viendo las combis o robando o dateando o lo que decidan hacer. Son libres.

Qué horrible esto. Cuando alguien te invade de esa manera no solo te roba un objeto, también se lleva tu seguridad. De alguna manera golpea tu mundo. Te afecta. Aún siento esa cosa en el pecho, como oprimido. Ayer me quedó toda la noche, hoy apareció después de ese incidente. Como angustia, impotencia. Es feo. No quiero pasar mi vida desconfiando de los demás. No planeo hacerlo.

C'est tout.

3 comentarios:

José Luis dijo...

Leí o escuché, no recuerdo, que Perú es el país en toda latinoamérica en el que la gente siente más desconfianza de sus conciudadanos. Creo que es verdad.

Anónimo dijo...

No soy machista pero un mujer deberia de ir siempre acompanhada a donde sea :/ Teddy

Diego dijo...

Tampoco es para que estes con un cuchillo en la mano (aunque en algunas zonas si, tengo una historia con eso jaja) pero obviamente tienes que ser mas cuidadosa y si, desconfiar un poco. Si estas a la ventana hablando por celular, chau celular. Si estas en una esquina contando billetes, chau billetes.

Lo que te paso fue rapido e inesperado, de hecho yo tampoco hubiera esperado que me roben asi. Desde que me robaron el iPod de mi prima subiendo al micro, ahora subo con la mano en el bolsillo cuando subo a micros repletos, y me preocupa mas el iPod que agarrar sitio. Tambien me intentaron robar el iPod dentro de un micro (otra historia) asi que ahora soy mas cuidadoso en ese aspecto.

Eso de ir por la calle asustada ya se te va a pasar, a mi me paso algo parecido. Solo tomalo como una leccion al igual que yo. Y lamentablemente no puedes seguir siendo tan confiada. Ya no se que mas poner, disfruta tu semana favorita.